Liceo número 13: Montevideo, Barrio Maroñas
Liceo número 13: Montevideo, Barrio Maroñas
Los números oficiales confirmaron lo que todos los padres de la zona de Maroñas conocían: que los resultados en el liceo número 13, no son buenos. Hasta ayer las autoridades no daban a conocer la información para no estigmatizar a los que allí concurren, provenientes mayoritariamente de hogares pobres, no solo de Maroñas sino de otros barrios complicados. Los datos publicados por Secundaria sobre los que van a estudiar al edificio de Francisco Echagoyen y José María Guerra, a una cuadra del hipódromo, confirmaron cómo baja la matrícula año a año, lo que puede indicar niveles de deserción altos o que los padres inscriben a sus hijos en primero y luego los llevan a otros centros públicos o privados. Se confirmó también que buena parte de los estudiantes del 13 tiene extra edad, es decir que están con una edad por encima de la normal para los cursos; y por otro lado, los niveles de repetición, que en primer año rondan el 40% empeoran en segundo y tercero donde uno de dos jóvenes no son promovidos. Cuando se va al promedio de ciclo básico, los que repiten son seis de cada 10 y las clases tienen 28 alumnos. El 13 es de los liceos, por la populosa zona que lo rodea, que tiene más estudiantes (1.235 matriculados). La zona de Maroñas enfrenta además problemas de seguridad que complican el contexto en el que viven los estudiantes. El caso más impactante ocurrió el 12 de abril de 2004, cuando la estudiante Fiorella Buzeta recibió un balazo en la espalda, disparado por un compañero, que la dejó confinada hasta hoy a una silla de ruedas. Buzeta fue becada en el liceo Francés y hoy estudia en la Universidad ORT.
Liceo 4º, “Eduardo Víctor Haedo”: Maldonado, Barrio Cachimba del rey (a metros de Punta del Este)
Desde hace 12 años este liceo fernandino es modelo para el Este del país. Con la batuta del director Angel Ramos, el cuerpo docente pudo diseñar una metodología de trabajo que contiene a los alumnos y castiga los malos hábitos. Además de tener el porcentaje de repetición más bajo del país (5,4%), el nivel de deserción está por debajo de 1%, y la dirección se plantea bajarlo a cero. ¿Cuál es el secreto? Según contó en agosto de este año la subdirectora Claudia Zerpa en una entrevista con el programa “Americando” de canal 12, la idea del centro educativo es “socializar” a los alumnos para que se formen adentro y afuera del liceo. Además, distribuyen el trabajo de docentes y alumnos de acuerdo a sus capacidades. En el liceo 4 de Maldonado las reglas están claras. Para empezar, todos asisten de uniforme. Quien no lo haga es identificado de inmediato. En las carteleras del liceo están publicadas las sanciones correspondientes a las diferentes inconductas de los alumnos. Si suena el teléfono celular de alguno en clase, por ejemplo, el docente le retira el aparato, labra un acta, y los padres deben ir a la dirección a hablar para que se lo reintegren. Zerpa explicó que el bajo índice de repetición se logra por la confluencia de varios proyectos. Para empezar, la currícula es la misma, pero se complementa con apoyo psicológico a los alumnos. Así, por ejemplo, si alguno transmite de alguna forma que quiere abandonar el liceo, un equipo del “Corredor pedagógico” lo contiene para que desista de su idea. Ese programa identificó que cuando un alumno quiere irse, en realidad enfrenta en su casa alguna dificultad que lo afecta emocionalmente. Alumnos del liceo 4 de Maldonado, además, han sido de manera reiterada seleccionados por la NASA para viajar a Estados Unidos.