Esta habilitación especial permite que los drones desarrollados por MiHalcón vuelen en la noche, sean manejados por un software y el vuelo pueda ser modificado en cualquier momento por el operador, confirmaron a El Observador fuentes de la Dinacia.
"Ya estamos en contacto con empresas de seguridad para comenzar a ofrecer este servicio". Ángel Bertolotti, cofundador de MiHalcón
Los drones realizarán rutinas de vuelo que transmiten y graban imágenes en video de alta calidad en tiempo real y que pueden ser replicadas automáticamente dentro del espacio aéreo autorizado por la Dinacia. Los vuelos se realizan sobre propiedades, con previa configuración para establecer una rutina de vuelo y cubrir todos sus ángulos y sectores, ya sea una residencia particular, un barrio privado, un predio industrial o un parque logístico.
Bertolotti comentó que las industrias invierten mucho dinero en seguridad y el dron es un "buen complemento" para ese fin.
Aunque una empresa particular podría contratar el servicio de MiHalcón, el cofundador de la compañía dijo que las empresas de seguridad serán las encargadas de montar el servicio y hacer el monitoreo. "Estimamos que en dos o tres meses estará disponible para los usuarios", sostuvo.
Otro posible mercado que ve Bertolotti es el de extranjeros con casa en Uruguay. "Apuntamos a quienes viven en Buenos Aires y tienen su casa en Punta del Este, por ejemplo, que van a poder supervisar cuando suene la alarma o cuando quieran mirarla", añadió.
En aumento
En el mercado local hay entre 20.000 y 25.000 drones, entre los que se incluyen los equipos de juguete, de acuerdo a registros de Aduanas desde 2014 informados este jueves por el semanario Búsqueda.
El presidente de la Asociación Uruguaya de Drones, Miguel Remuñan, dijo a esa publicación que los precios de los drones varían entre US$ 30 y US$ 200, según las prestaciones, y los equipos profesionales pueden superar los US$ 50.000.