Si se convirtieran en hechos las declaraciones del presidente José Mujica sobre integración y funcionamiento de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Uruguay se uniría al desbarranque del bloque bolivariano del estado de derecho. Aunque no lo propuso formalmente, citó como posible ejemplo para el futuro que los ministros de nuestro máximo tribunal sean designados en proporción a los resultados electorales. Este curso, anunciado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al otro lado del río, tendría el efecto inevitable de politizar a la SCJ al asegurar que una mayoría de sus integrantes respondan al partido que gane el gobierno, sea quien sea.
Duro golpe a la separación de poderes
Si los ministros de nuestro máximo tribunal son designados en proporción a los resultados electorales, tendría el efecto inevitable de politizar a la SCJ