La minicrisis política y financiera generada en el gobierno en torno a los derechos jubilatorios de los cincuentones está entrando en su fase final. La Presidencia, en su momento, envió señales muy claras: ordenó atender la demanda social planteada. El Ministerio de Economía y Finanzas también: trascendió que o se negocia en el Parlamento una solución menos costosa desde el punto de vista fiscal o algunos jerarcas del MEF darían un paso al costado. El Frente Líber Seregni (FLS) planteó una solución. Casi de inmediato, el Movimiento de Participación Popular (MPP) se mostró dispuesto a acompañar. La votación en Diputados, que estaba prevista para ayer, se postergó hasta que se terminen de acomodar los zapallos en el carro. Me parece claro que antes de fin de año, el tema estará resuelto. Todo el episodio (instalación, tramitación, desenlace) ofrece una excelente oportunidad de repasar algunos rasgos clásicos de la economía política en la democracia uruguaya.
Economía política de los cincuentones
Ciudadanía con voz, voto y un gobierno que debe negociar