El futuro de Edgardo Novick, el poderoso empresario devenido en político, es una incógnita, pero su presente ya es una amenaza. Y no precisamente lo es para el Frente Amplio al que sus propios problemas lo tienen bastante ocupado como para andar mirando con detalle lo que hace la oposición.
Novick es una preocupación principalmente para el Partido Nacional y más específicamente para el sector que lidera Luis Lacalle Pou (Todos) en donde admiten que el electorado y los empresarios que acompañaron al senador nacionalista en la pasada elección pueden torcer su simpatía a favor del novel político.
Edgardo Novick se convirtió en una amenaza para Lacalle Pou
En filas del dirigente blanco reconocen que el perfil de votantes es parecido