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La canasta de bienes y servicios que consumen los uruguayos duplicó su precio en los últimos 10 años. Sin embargo, no todos los rubros que la componen subieron por igual. Una mirada de largo plazo arroja que los rubros de consumo básico –principalmente alimentación y vivienda– se encuentran entre los que más se encarecieron en la última década, mientras que servicios suntuarios como la comunicación se abarataron si se miden en relación al resto de la canasta. La educación fue el rubro que más se encareció en la última década.

Los precios relativos indican qué poder de compra debería sacrificar hoy una familia para mantener su nivel de consumo en un determinado rubro. De esa manera, en un análisis de largo plazo, permiten visualizar mejor qué tanto se encareció o abarató un determinado rubro respecto al resto de la canasta de bienes y servicios en la cual destinan su ingreso los uruguayos.

Según los datos procesados por la Unidad de Análisis Económico de El Observador, en los últimos 10 años, el rubro alimentación no solo se encareció en términos nominales, sino que lo hizo 14,4% por encima del resto de los bienes y servicios. De esa forma, para mantener su consumo en este rubro, una familia uruguaya tendría que renunciar a consumir una mayor cantidad de otros bienes y servicios que hace una década. Hay que tener presente que se trata del principal rubro de gasto para los hogares de menores ingresos y, por lo tanto, son los más perjudicados ante este encarecimiento relativo de la alimentación.

Pero hay dos rubros que se encarecieron más que alimentación: la educación y los servicios gastronómicos y turísticos. La educación subió 40,6% por encima de la canasta general de consumo, mientras que restaurantes y hoteles se encarecieron 37% más que el resto.

De esa manera, la renuncia que debe hacer en términos de consumo una familia uruguaya para acceder a servicios de educación privados, aumentó considerablemente respecto a abril de 2004.

El gasto en vivienda ocupa el tercer lugar de los rubros que más se encarecieron en términos relativos, con una suba de 19,8% por encima de la canasta general.

Como contrapartida, los rubros que más se abarataron en términos relativos fueron las comunicaciones (-60,8%), la vestimenta (-30,8%) y los servicios de recreación y cultura (-26,1%).

El abaratamiento en el rubro de la comunicación se debe al avance tecnológico, que permitió reducir los costos del sector y masificar la oferta de telefonía y acceso a internet. En el caso de la vestimenta, la baja del dólar desde el año 2004 es el principal motivo, sumado a la competencia creciente en los últimos años de las tiendas locales con el turismo de compra a Buenos Aires y las encomiendas desde Estados Unidos.

Por más que la suba en el precio del transporte sea uno de los incrementos tarifados más resistidos por los uruguayos, en comparación con el resto de los bienes y servicios que componen la canasta de consumo, el transporte se abarató 22,8% en términos relativos durante los últimos 10 años.

A pesar del encarecimiento de los bienes de consumo, debido al fuerte crecimiento de los salarios, la capacidad de compra de los uruguayos no solo no se ha visto afectada, sino que ha aumentado para todos los rubros que integran la canasta.

Mientras que la canasta general de consumo duplicó sus precios en los últimos 10 años, el salario nominal se ha triplicado desde 2004, permitiendo un fuerte crecimiento en el poder de compra y amortiguando de este modo el encarecimiento de los componentes de la canasta. En el caso de la educación, el rubro que más se encareció en el período, la ganancia de poder de compra para los salarios fue de apenas 8,8%.

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