Los buques darán a Washington mayor capacidad para responder a posibles ataques con misiles que se originen en la región.
Los buques darán a Washington mayor capacidad para responder a posibles ataques con misiles que se originen en la región.
No obstante, enfatizó que su despliegue no es una respuesta directa a las acciones de Pyongyang, pues estaba planeado durante "casi un año".
Ambos buques reemplazarán a otras naves de la Séptima Flota de EEUU, con base en Yokosuka, al sur de Tokio, por lo que no aumentarán el número de barcos desplegados.
El corazón del sistema es un radar informático que detecta misiles o aviones, dispara interceptores y los guía a su objetivo.
El USS Mustin es parte del proyecto de escudo anti-misiles de EEUU, una idea presentada inicialmente por Ronald Reagan cuando era presidente en los años ochenta y que recibió el apodo entonces de "guerra de las galaxias".
"El hecho de que una sociedad no transparente esté dispuesta a disparar un cohete sin decir a dónde va o qué lleva significa que necesitamos un sistema de misiles balísticos", señaló ayer el presidente de EEUU, George W. Bush.
En Alaska precisamente se encuentran la mayoría de los once proyectiles de interceptación de misiles con los que cuenta EEUU en tierra. El resto está en la base aérea de Vandenberg (California).
Ese bajo porcentaje se logró a pesar de que los ejercicios no eran realistas, pues se conocían variables como el punto de origen, la velocidad y la trayectoria, que se ignoran en un ataque verdadero.
Aún así, EEUU activó el sistema cuando sus satélites espía descubrieron que Corea del Norte se preparaba para el lanzamiento de prueba de los misiles.
Más éxito han tenido las pruebas en el mar. El USS Shiloh usó su versión del sistema Aegis para derribar el mes pasado fuera de la atmósfera un misil de medio alcance con un proyectil interceptor, en lo que fue la octava prueba con éxito de esos sistemas.
(EFE)