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Los últimos combatientes del grupo Estado Islámico (EI) abandonaron ayer un complejo gubernamental estratégico de la ciudad iraquí de Ramadi, dejando entrever la victoria para las fuerzas iraquíes en esta gran ciudad al oeste de Bagdad.

"Todos los combatientes de Dáesh (acrónimo árabe del EI) se han marchado. No hay resistencia", declaró a la AFP el portavoz Sabah al Numan, precisando que la zona aún debía ser despejada de minas y trampas explosivas colocadas por el EI en su huida.

En varias ciudades del país los iraquíes ya celebraban lo que es visto como una victoria frente al grupo terrorista.

Las fuerzas de élite antiterroristas y las tropas respaldadas por bombardeos del ejército iraquí y de la coalición liderada por Estados Unidos habían entrado con relativa facilidad el martes en la ciudad, caída en manos del EI en mayo.

Pero los cientos de trampas y artefactos explosivos que siembran la zona, combinados con los atentados suicidas y los francotiradores, han dificultado la toma completa de la ciudad, seis días después del inicio de la ofensiva y tras 31 bombardeos.

Una victoria rotunda en esa ciudad permitiría lavar la denostada imagen del ejército iraquí, que recibió duras críticas tras perder amplias franjas de territorio ante los yihadistas en junio de 2014.

Según relataron varios testigos, los terroristas los usaron como escudos humanos para poder escapar de la ciudad. "Los combatientes de Dáesh han forzado a todas las familias que residían cerca del complejo a partir con ellos para permitirles huir hacia la periferia este de Ramadi", aseguró el responsable del barrio de Jaldiya, Ali Dawood.

Los civiles que lograron escapar explicaron que quedaba poca comida para quienes aún estaban atrapados en la ciudad.

En tanto, en las últimas horas se conoció un mensaje de Abu Bakr al Bagdadi, líder del EI. En el mismo admitió de forma indirecta la existencia de divisiones en su organización, así como el temor a que los países musulmanes se unan contra ella.

El analista militar y experto en grupos extremistas Amer al Yusuf explicó a la agencia EFE que Al Bagdadi deja entender en su mensaje que hubo traiciones y divisiones en el grupo, refiriéndose a los "hipócritas" en las filas del mismo y a la "purificación" de esas filas.

Según Al Yusuf, el líder extremista muestra temor a la denominada "alianza islámica antiterrorista", formada por 34 países y liderada por Arabia Saudita, que fue anunciada en diciembre.

Al Yusuf consideró que Al Bagdadi tiene miedo a esa coalición porque cuenta con el apoyo de ulemas suníes y organismos religiosos, algo que "debilita su postura y revela la falsedad de su califato", ya que el EI se presenta como el único defensor del islam verdadero.
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