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Rosa Luxemburgo había nacido en Polonia el 5 de marzo de 1871 en una familia de origen judío y se convirtió en una de las líderes del Partido Socialista de ese país. Se mudó a Alemania e integró las filas del Partido Socialdemócrata de Alemania.

 

En 1914 se opuso a la aprobación de los socialdemócratas a los créditos para financiar la Primera Guerra Mundial. Integró, desde entonces, el grupo internacional que, en 1916, se convirtió en la Liga Espartaquista, un grupo marxista que será luego el origen del Partido Comunista de Alemania (KPD).

 

Al terminar la guerra fundó el periódico Die Rote Fahne (La Bandera Roja), junto con el alemán Karl Liebknecht. Por su oposición a la guerra, el 28 de junio de 1916 ambos dirigentes fueron sentenciados a dos años y medio de prisión. Durante su estancia en la penitenciaría fue trasladada dos veces, primero a Posen y posteriormente a Breslavia.

 

Durante este tiempo escribió varios artículos usando el seudónimo de Junius, los cuales fueron sacados clandestinamente de la cárcel y publicados ilegalmente. Fue en este contexto en el que escribió su famosa frase: La libertad siempre ha sido y es la libertad para aquellos que piensen diferente.

 

El 9 de noviembre de 1918, el Partido Socialdemócrata Independiente de Alemania (USPD)

llegó al gobierno tras la abdicación del káiser Guillermo II y después del levantamiento conocido como la Revolución de Noviembre alemana.

 

Esa lucha comenzó en Kiel el 4 de noviembre de 1918, cuando 40.000 marineros e infantes de marina tomaron el control del puerto en protesta, porque el Alto Mando Naval Alemán planeaba un último enfrentamiento con la Real Marina Británica, cuando parecía sin embargo bastante evidente que la guerra ya se había perdido.

 

El 8 de noviembre, los comités de trabajadores y soldados controlaban la mayor parte del oeste de Alemania, dando lugar a la formación de la República de Consejos basados en el sistema de sóviets ruso desarrollado en la revolución rusa de 1905 y 1917.

 

Rosa Luxemburgo salió de la cárcel de Breslavia el 8 de noviembre; Liebknecht lo había hecho poco antes y había ya comenzado la reorganización de la Liga Espartaquista. Juntos crearon el periódico La Bandera Roja, en uno de cuyos primeros artículos Rosa reclamó la amnistía para todos los prisioneros políticos, abogando por la derogación de la pena de muerte.

 

Sin embargo, el frente unido se desintegró a finales de diciembre de 1918, cuando el USPD abandonó la coalición en protesta por los compromisos adquiridos con el statūs quo capitalista por el SPD.

El 1 de enero de 1919 la Liga Espartaquista junto a otros grupos socialistas y comunistas crearon el Partido Comunista de Alemania (KPD), principalmente gracias a la iniciativa de Karl Liebknecht y Rosa Luxemburgo.

 

Aunque Rosa Luxemburgo apoyó que la moción de que el KPD se involucrara en la asamblea constitucional nacional, que finalmente acabaría fundando la República de Weimar, esa propuesta no tuvo éxito.

 

En enero, una segunda ola revolucionaria sacudió Alemania, aunque algunos de los líderes del KPD, incluida Rosa Luxemburgo, no deseaban promoverla. En respuesta al levantamiento, el líder socialdemócrata Friedrich Ebert, temeroso ante la inestabilidad política y sus consecuencias, accedió a que la milicia nacionalista llamada los Cuerpos Libres lo sofocaran, desatando el Terror blanco.

 

Tanto Rosa Luxemburgo como Liebknecht fueron capturados en Berlín el 15 de enero de 1919, siendo asesinados ese mismo día. Rosa Luxemburgo fue derribada a culatazos por el soldado Otto Runge (1875-1945), luego recibió un disparo en la cabeza por parte del teniente Kurt Vogel (1889-1967) o del teniente Herman Souchon (1894-1982).

 

El cuerpo de Rosa Luxemburgo fue lanzado al Canal en Berlín. Liebknecht recibió un tiro en la nuca, y su cuerpo fue enterrado en una fosa común. Otros cientos de miembros del KPD fueron asesinados, y los comités suprimidos.

 

Cuatro meses más tarde, un trabajador encontraría el cuerpo de Rosa Luxemburgo.

 

 

 

 

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Alemania

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