El adiós al uruguayo que es leyenda en Silicon Valley
Alejandro Zaffaroni, que falleció a los 91 años, fundó una decena de empresas. The New York Times le dedicó un obituario
El prolífico emprendedor uruguayo, Alejandro Zaffaroni, que fundó decena de empresas de biotecnología en Estados Unidos, falleció a los 91 años en Atherton, California, el pasado sábado 1 de marzo. Zaffaroni, quien según The New York Times se convirtió en una leyenda en Silicon Valley, tuvo un rol importante en el desarrollo de las pastillas anticonceptivas y el parche de nicotina.
Zaffaroni nació el 27 de febrero de 1923 en Montevideo; estudió medicina en Uruguay y también en Estados Unidos. Pese a que también había sido aceptado por Harvard, optó por una universidad menos prestigiosa (la de Rochester) porque le ofrecía mayor libertad para elegir temas de investigación.
Zaffaroni fundó unas 10 compañías en Silicon Valley relacionadas con la biotecnología. “No puedo imaginar nadie en la historia moderna de la biotecnología que fuera responsable directa o indirectamente de más compañías que Alejandro”, dijo a New York Times el profesor del Scripps Research Institute en San Diego, Peter Schultz, quien fundó dos compañías con Zaffaroni.
La compañía con la que Zaffaroni estaba más asociado fue Alza, quien desarrolló nuevas formas de administrar medicinas para incrementar su efectividad, reducir los efectos secundarios y hacer que sus usuarios tengan que consumirlas con menor frecuencia. Entre estos avances se encontraba el desarrollo de parches en la piel como los que se aplican para dejar de fumar. Alza fue adquirida por Johnson & Johnson por cerca de US$ 12 mil millones en 2001.
Zaffaroni fue premiado con la medalla nacional de tecnología e innovación de Estados Unidos en 1995, la máxima condecoración en esta área en el país.
Junto con su esposa, Zaffaroni creó una fundación que, entre otras causas, incluyó la instalación de un centro de imagen de mama en Stanford. En 2006, en honor al emprendedor uruguayo, Stanford estableció un programa de ayuda financiera de US$ 10 millones para estudiantes de América Latina.
Según publicó The New York Times la causa de la muerte fue una complicación de la demencia que padecía.