Este sábado por la madrugada el grupo terrorista islámico Hamás atacó a Israel por aire, tierra y mar en varias ciudades –su mayoría del sur–, en una ofensiva que ya lleva más de 1.100 muertos y más del doble de heridos.
Este sábado por la madrugada el grupo terrorista islámico Hamás atacó a Israel por aire, tierra y mar en varias ciudades –su mayoría del sur–, en una ofensiva que ya lleva más de 1.100 muertos y más del doble de heridos.
El ataque tomó por sorpresa a Israel, que no advirtió la llegada de los terroristas desde su núcleo en la Franja de Gaza de Palestina, y tardó horas en responder los bombardeos, asesinatos y secuestros a la población civil que se cometieron durante el fin de semana.
"Este es nuestro 11 de setiembre", admitió Nir Dinar, portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). "Nos sorprendieron".
El politólogo uruguayo Emanuel Adler, doctorado en la Universidad de Berkeley y profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Toronto, dijo a El Observador que el ataque de Hamás a Israel tiene "cosas parecidas" con el ataque a las Torres Gemelas en 2001 por "el shock" que sufrió el país hebreo, que "va a demorar años en salir".
"Es algo que no se ve desde el Holocausto. Nunca se vio desde ese momento que mataran a 1.100 personas (en pocas horas). Es un golpe enorme a la confianza, al corazón de Israel", lamentó el politólogo, quien actualmente se encuentra en Tel Aviv.
Sin embargo, remarcó una diferencia entre ambos casos: "El 11S fue una sorpresa total, era inimaginable algo por el estilo. Lo que pasó acá, en el contexto de lo que pasó en el gobierno en los últimos nueve meses, no era completamente no predecible. Mucha gente dijo, entre ellos yo, que algo podía pasar porque hay un gobierno que no funciona, que dividió al país".
El doctor en Ciencias Humanas de la Universidad de la República (Udelar) Carlos Luján, cree que la comparación entre la ofensiva de Hamás y el ataque a las Torres Gemelas "tiene que ver con la magnitud de la sorpresa".
"Los servicios de inteligencia no previeron un ataque que fue por tierra, aire y mar, en más de una decena de puntos. Muestra que Israel no es invulnerable", remarcó.
Para Alberto Spektorowski, politólogo uruguayo-israelí que es profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Tel Aviv, esta situación se puede comparar con el ataque de Japón a Estados Unidos en Pearl Harbor en 1942, debido a que, al igual que en ese entonces, "una gran potencia fue sorprendida", y el ataque luego significó "el final de Japón". "La intención de Israel es terminar con este grupo. Le liberaron cualquier acción".
El politólogo cree que este final "se va a ver no inmediatamente", sino que seguramente en "un tiempo" ya que "hay rehenes" en el medio del conflicto. La decisión, entiende, ya está tomada por el gobierno, y solo falta que se una la oposición para avanzar con su ofensiva.
Además de esta comparación con el 11S, para Adler también es posible una comparación del ataque de este fin de semana con la "guerra de Yom Kippur" que enfrentó a Israel contra Egipto y Siria, y que "también agarró a Israel por sorpresa". Incluso destacó que la nueva ofensiva "pasó exactamente 50 años después" del comienzo de esa guerra, algo que entiende fue planeado por Hamás.
Sin embargo, en aquella ocasión Adler indicó que "la sorpresa no fue total", mientras que en este caso "parece que los servicios no tenían la menor idea", por lo que entiende que hubo una "falla garrafal" de la inteligencia israelí.
Tanto Adler como Spektorowski y Luján concuerdan en que hubo fallas en los servicios israelíes al no detectar el ataque de Hamás.
"Fue una barbaridad táctica. Esto se podía identificar con un poquito de... con subirse a una torre y mirar. No se necesitaba todos los servicios de inteligencia. Nos llena de congoja que esto puede haber sucedido así", expresó el profesor de la Universidad de Tel Aviv.
Para Luján el error puede haberse debido a una "confianza" en que estaba "todo controlado" con diferentes infiltraciones de la Mossad (como se conoce al servicio de inteligencia israelí) en Hamás. Sin embargo, cree que "es probable que todo este operativo fuera organizado en paralelo a la organización más estándar", lo que permitió ocultar a Israel la planificación.
"En la cúspide de la pirámide fue un error garrafal de la inteligencia. Más allá de que había cierta noción de que algo grande podría pasar, desconocieron todo lo que se venía haciendo", declaró por su parte el politólogo Adler.
El doctor en Ciencias Políticas cree que el Ejército de Israel "fracasó en una forma que nos dejó atónitos": "Demoró horas en entender lo que estaba pasando, demoró cinco horas en comenzar a enviar unidades para liberar rehenes. Hamás iba casa por casa tomando rehenes, asesinando a muchos de ellos, llevándolos a Gaza. Fueron los periodistas que recibían mensajes de la gente que estaba en las casas, que decían 'vengan a salvarnos', porque el Ejército no estaba ahí".
Además, agregó que el Ejército "está muy débil" por pelear la guerra de frontera, cuidando "los asentamientos y a los asentadores" israelíes ubicados en Cisjordania, que "están en el gobierno con puestos fundamentales".
Emanuel Adler entiende que, en un tercer nivel de la pirámide, también hubo responsabilidades en el ámbito político israelí. El uruguayo sostuvo que el gobierno de Benjamín Netanyahu "está dividiendo a la sociedad" hace meses con su reforma judicial que busca quitar facultades a la Suprema Corte de Justicia, y que según Adler también fue impulsada por el mandatario israelí para "salvarse de la cárcel".
La decisión del gobierno fue protestada por cientos de miles de personas en las principales ciudades del país, y causó "una quiebra a la sociedad y a la seguridad". "Muchos de los que fueron a protestar fueron soldados, pilotos, que decidieron no ir a la reserva", indicó Adler, aunque agregó que "hace 2 días los que se presentaron fueron los que dijeron que no se iban a presentar, fueron los más patriotas".
El politólogo explicó que esta situación "pegó muy fuerte a poder de disuasión frente a Hamás y Hezbollah –organización política y paramilitar musulmana–, e incluso frente a Irán".
Cree que el momento del ataque se debe a que estas partes vieron "esta ventana de posibilidades de ver a Israel tan débil".
Para Spektorowski, también hubo un error en la estrategia israelí al buscar una "asociación enemiga" con Hamás. Según el politólogo, el gobierno creía que la organización terrorista iba a dedicarse en menor medida al terror, o con menos violencia, si al mismo tiempo dominaba a un territorio y gobernaba a los ciudadanos de la Franja de Gaza. Sin embargo, el ataque demuestra que al grupo "no le importa en lo más mínimo el destino de sus ciudadanos".
Adler añadió que allí también hubo un deseo político de "debilitar pero no destruir" a Hamás, para enfocarse en destruir a las autoridades palestinas de Cisjordania, idea impulsada por los colonos judíos en esa zona.
Según Lujan, existe un peligro de que el conflicto se expanda al norte hacia el Líbano, donde se cree que Hamás se habría entrenado para la operación en Israel. Esto puede generar una "regionalización" de la guerra, extendiéndose también hacia Irán.
La teoría fue compartida por Adler, quien explicó que hay indicios de que Hezbollah, una organización "mucho más poderosa que Hamás, con 150.000 misiles apuntando a Israel", comenzó a "meterse en la guerra" para ayudar a los islamitas de Gaza, por orden de Irán.
"Hoy hubo varios atentados en el norte, hay varios israelíes heridos, el ejército tomó tres prisioneros, asesinaron a un guerrero de Hezbollah. La cosa está muy caliente. Eso es una incertidumbre enorme", detalló el politólogo.
De todas formas, Adler también entiende que habrá un "recrudecimiento" en el sur de Israel, ya que el país devolverá el ataque a Hamás "con una fuerza que no se vio en el pasado".