El canciller alemán Olaf Scholz convocó al diálogo en medio de la protesta de los agricultores
El sector se enfrenta al gobierno por la eliminación de subsidios en medio de un clima político y social enrarecido por grupos de extrema derecha que llaman a “derrocar al sistema”
El canciller alemán, Olaf Scholz, afirmó sobre las protestas de los agricultores por los recortes de subvenciones y la eliminación de la exención impositiva al diésel agrícola, que "la discusión forma pare de la democracia", al igual que el "compromiso", y criticó a los “extremistas” por desacreditar cualquier propuesta y "envenenar cualquier debate democrático".
“Se trata de una mezcla tóxica que debe preocuparnos”, señaló el canciller, al tiempo que agradeció explícitamente al presidente de la Asociación Alemana de Agricultores (DBV, por sus silgas en alemán), Joachim Rukwied, por haberse "distanciado claramente de los extremistas y de los infiltrados que llaman a la sublevación y hablan del derrocamiento del sistema”.
La protesta de los agricultores alemanes comenzó el lunes de la semana pasada, cuando las principales ciudades del país amanecieron con las vías de acceso bloqueadas como consecuencia de la masiva protesta y más de medio millar de tractores se estacionaron frente a la Puerta de Brandeburgo, en la ciudad de Berlín, en el marco del plan de lucha anunciado por la DBV.
En el marco de un clima político enrarecido, diversos funcionarios del gobierno de la coalición que integran socialdemócratas, liberales y verdes señalan que la protesta es “instrumentalizada” por “grupos extremistas” con “fantasías golpistas” alentados por el ascendente partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD), en especial en Sajonia, Brandeburgo y Turingia.
"Eso no son sólo tonterías, es algo peligroso", dijo Scholz, quien aseguró que su gobierno se ha tomado muy en serio los argumentos de los agricultores y ha revisado de nuevo su propuesta inicial. “Hay un diálogo estrecho para buscar soluciones conjuntamente con el fin de garantizar que la agricultura tenga un buen futuro y los agricultores y sus familias puedan vivir bien de su duro trabajo”, afirmó.
El gobierno apeló al recorte de las subvenciones y a la eliminación de la exención al diésel agrícola luego que la justicia anulara una decisión anterior que procuraba reutilizar casi US$ 66.000 millones, originalmente destinados a amortiguar las consecuencias de la pandemia, para adoptar medidas que ayuden a combatir el cambio climático y modernizar la economía, decisión que entró en conflicto con los estrictos límites autoimpuestos al endeudamiento.
En ese contexto, la impopular coalición tripartita de Scholz enfureció a los agricultores al elaborar planes para abolir la exención del impuesto, iniciativa que forma parte de un paquete fiscal que procura cerrar un déficit de unos US$ 18.600 millones en el presupuesto de 2024.
"Si todas las subvenciones se mantienen para siempre, si todos perseveramos al ciento por ciento en nuestro punto de vista, si lo hacemos todo como siempre, entonces no avanzaremos", advirtió Scholz, quien asegura que la protesta de los agricultores sumada a otros conflictos sociales “están provocando incertidumbre” sobre el futuro del país.
Los agricultores también argumentan que la presión de las reformas que impulsa el gobierno los supera, en referencia a las cada vez mayores y nuevas disposiciones sobre la protección del clima y el medioambiente, disposiciones que impactan con especial fuerza entre los pequeños agricultores, que alegan que se les da muy poco tiempo para adaptarse y que el dinero no les alcanza.
(Con información de agencias)