ver más

Un grupo de investigadores del hospital Saint-Michel de Toronto- encontró "la primera prueba concreta que muestra que el cerebro tarda más (de lo que se cree) en recuperarse de una conmoción cerebral", según dijo el líder de la investigación, Nathan Churchill .

El examen, realizado con la técnica de Imagen por Resonancia Magnética (IRM), permitió detectar alteraciones duraderas en la materia blanca del cerebro y diferencias en zonas vinculadas con la visión y la planificación.

En el estudio, publicado en la revista Scientific Reports, se observó que los atletas universitarios que sufrieron una conmoción cerebral presentan cambios en la estructura del cerebro, incluso después de haber recibido la autorización médica de retomar la actividad deportiva.

Entre los atletas que tardaron más tiempo en recuperarse, los tests también revelaron cambios en las zonas del cerebro asociadas con el movimiento del cuerpo. "Nuestro estudio muestra que las consecuencias neurobiológicas de la conmoción cerebral pueden durar más tiempo que los síntomas que buscamos habitualmente para determinar si un atleta está en condiciones de jugar de nuevo".

El estudio se basó en una muestra de 27 atletas de universidades que sufrieron una conmoción cerebral, este problema no se limita a los deportes de contacto violento como el fútbol americano o el boxeo. Los 27 casos conciernen además el rugby, el voléy, el cross, el hockey sobre hielo y el fútbol.

En Estados Unidos, cada año se dan hasta 3,8 millones de casos de conmociones, entre los atletas del deporte profesional y aficionados.

No obstante, los investigadores sostuvieron que son necesarios nuevos estudios para determinar la importancia de estos cambios cerebrales.

Según un reciente estudio británico, los jugadores de fútbol profesionales también están expuestos a un mayor riesgo de desarrollar alteraciones cerebrales susceptibles de transformarse en demencia.

El estudio se basó en una muestra de 27 atletas de universidades que sufrieron una conmoción cerebral, este problema no se limita a los deportes de contacto violento como el fútbol americano o el boxeo. Los 27 casos conciernen además el rugby, el voléy, el cross, el hockey sobre hielo y el fútbol.


Temas:

cerebro Estados Unidos Rugby

Seguí leyendo