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La primera mascota de unos Juegos Olímpicos data de Munich 72’, aunque en aquella oportunidad no eran tan producidas ni tenían la misma carga publicitaria que en la actualidad.

En un principio, servía para darle una imagen de identidad al evento aparte del clásico logo, pero con el paso del tiempo, el marketing se fue adueñando del deporte y las mascotas supieron aprovecharlo.

En Londres 2012, las encargadas de animar la fiesta serán Wenlock y Mandeville. La historia, mostrada a través de un video, cuenta que fueron creadas a partir de dos gotas de acero de la construcción de la última viga de apoyo del Estadio Olímpico. Un empleado las tomó, las transformó y “mágicamente” tomaron vida.

Sus nombres están muy relacionados con la historia de los Juegos. El primero de ellos proviene de un lugar de Inglaterra, llamado Much Wenlock, donde se desarrollaba una competencia similar a la actual, y en la que el Barón Pierre de Coubertain se inspiró para fundar los Juegos de la era moderna.

La otra, que será la mascota paralímpica, recibe su nombre del hospital inglés Stoke Mandeville, donde, en los años ’40, el doctor Ludwing Guttmann puso en marcha una nueva terapia para los soldados que padecían lesiones de médula espinal, fomentando el deporte. De allí, surgieron los Juegos de Mandeville, precursores del movimiento paralímpico.

Cada detalle que las componen está pensado y tiene un significado especial. Ambas presentan un solo ojo, con el que se supone que captarán imágenes a lo largo de la competencia, de la gente con la que se encuentren, los lugares que recorran y de los deportistas que compitan.

Para su promoción y divulgación, las mascotas tendrán su página web (www.wenlock-mandeville.com), así como también sus propias cuentas de Facebook y Twitter (@iammandeville y @iamwenlock) para que el público pueda interactuar con ellas y siga su recorrido a lo largo de la competencia.

Las críticas no demoraron en aparecer al momento que fueron presentadas. Sin embargo, los creadores esperan que la gente (y principalmente los niños) las acepten y les genere una ganancia superior a los 100 millones de dólares.

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