Que la terapia está de moda en la pantalla chica no es novedad, pero sí lo es que el empresario televisivo Yair Dori, cosechador de grandes éxitos argentinos, haya elegido a Uruguay para rodar un ciclo de unitarios inspirado en las historias de pacientes del psicoanalista argentino Gabriel Rolón.
De lunes a jueves, los galpones de la IASA se convierten en el consultorio y la casa del doctor Manuel, el psicoanalista que interpreta el renombrado actor Jorge Marrale en Historias de diván, la nueva apuesta ficcionada de Yori en canal 10.
Allí, Manuel (una suerte de álter ego de Rolón) atendió el martes pasado a Mariano, el personaje interpretado por Pablo Rago, que inaugurará el ciclo de unitarios y compartirá diván con varios actores argentinos como Alejandro Awada, Gustavo Bermúdez, Tomás Fonzi, María Abadi, Laura Azcurra y la uruguaya Natalia Oreiro.
La adaptación del libro para el ciclo televisivo está a cargo de Marcelo Camaño (Resistiré, Montecristo, Vidas robadas) y la dirección es del cineasta Juan José Jusid (Un argentino en Nueva York, Papá es un ídolo y Apasionados).
El principal diferencial del ciclo de 26 capítulos, con relación a otros productos que abordan temas terapéuticos como En terapia (que puede verse en la misma pantalla), es que los relatos están basados en casos reales que atendió Rolón.
A su vez, cada una de las historias se resuelven en un solo capítulo o, a lo sumo, en dos. Claro que a lo largo de la trama también se revela la historia del analista, que mientras es capaz de ayudar a sus pacientes a resolver sus problemas, la mayor parte del tiempo no sabe cómo afrontar los propios.
El ciclo cuenta con el asesoramiento de la Red Iberoamericana de Ecobioética, que integra la International Network of the Unesco Chair in Bioethics y tratará problemáticas vinculadas a la muerte, la culpa, la identidad sexual y la discriminación.
Rolón, quien estuvo en el set de grabación el martes pasado, lo define como el primer programa totalmente psicoanalítico. “Se verán sueños interpretados, actos fallidos, lapsus y se trabajará con materiales puros del psicoanálisis”, contó.
Además de las ocho historias incluidas en su libro Historias de diván (2007), también se mostrarán otros casos que pasaron por su consultorio y que fueron desarrollados en Palabras cruzadas (2009). El psicoanalista que ganó notoriedad con Alejandro Dolina en el programa radial La venganza será terrible opera como supervisor del proyecto. Su principal preocupación es que se perciba la diferencia entre terapeutas y psicoanalistas. “Estos últimos trabajamos mucho más con la realidad psíquica de los pacientes que con los hechos objetivos”.
Para él, cuidar que el psicoanálisis sea bien representado en la serie es también cuidar de su profesión y convertirla en una herramienta útil para más personas.
Un tono rioplatense
El director del proyecto, Jusid, contó a El Observador que una de las cosas que más lo atrajo del proyecto fue la proximidad y la credibilidad de las historias. “No solo porque está basado en historias reales, sino porque en ellas Rolón recoge un montón de aspectos de la realidad rioplatense que resultan familiares”, afirmó.
A pesar de que tuvo algunas participaciones aisladas en televisión, Jusid se define esencialmente como un hombre de cine y cree que de alguna manera eso se refleja en Historias de diván: “Hay un gran cuidado en la elección de los planos desde donde contar la historia, algo más propio del cine. Siento que la televisión que tiene tiempos muy acotados de producción no se dedica a narrar. En ella las cosas parecen simplemente pasar por delante de la pantalla”.
El pacto de no actuar
En el proyecto participan varios actores uruguayos como Humberto De Vargas, María Mendive, Sandra Rodríguez, Gabriela Iribarren y Lucía David Lima, quienes interpretan a amigos y familiares de Manuel. También estará Natalia Oreiro, la única uruguaya que interpretará a una paciente.
Según contó Jusid, mientras que los actores argentinos fueron elegidos de forma directa, porque ya los conocía de antemano, en el caso de los uruguayos (menos Oreiro), el director optó por el casting. “Para poder subirse al proyecto, todos los actores debieron aceptar una consigna: no actuar. Y eso fue algo en lo que insistí mucho con los uruguayos que tienen una gran tradición teatral y menos experiencia ante cámaras”, contó.
De Vargas interpreta a Pedro, el mejor amigo de Manuel y psiquiatra de profesión. En la tira, todas las semanas juegan al tenis y aprovechan para intercambiar opiniones profesionales e incluso derivarse algunos pacientes.
Para De Vargas, la forma de producción de Historias de diván se aleja de la de otros proyectos televisivos en los que ha participado. “Jusid le está dando una impronta cinematográfica, en donde, por ejemplo el switcher, tan común en televisión, no está presente. Como trabaja mucho con primerísimos planos, continuamente me hace acotaciones para controlar mis reacciones. Cualquier mínimo gesto puede quedar como una exageración. En este sentido, mi mayor desafío es mantenerme comprimido”, contó.
Al ruedo desde Uruguay
El estreno de la serie supone el regreso al ruedo televisivo del empresario televisivo Yair Dori, que luego de dos años de haber vendido sus acciones en la megaproductora Dori Media Group, de la que fue socio fundador, armó una nueva productora que lleva su propio nombre. Historias de diván será el primer proyecto de su nuevo emprendimiento. Curiosamente, su exempresa, responsable de producciones como La Lola, Sos mi vida, Floricienta y Rebelde Way, es quien está al frente de la tira En terapia.
En un auditorio integrado principalmente por periodistas argentinos, el martes pasado el empresario fundamentó su decisión de rodar el proyecto de este lado del charco.
“¿Por qué en Uruguay? Porque aquí me recibieron con los brazos abiertos. Hicimos todo lo posible por estar en Argentina pero no fue posible hasta ahora. Y si mi mujer no me atiende, me busco una novia, y creo que tengo la mejor a mi lado”, dijo el empresario en alusión a canal 10.
Se estima que Historias de diván llegará al mismo canal a mediados de octubre, pero su estreno está condicionado a conseguir un espacio en un canal de Argentina. “Para nosotros es muy importante tener una pantalla simultánea en Argentina, porque eso nos posiciona más como productores de ficción de exportación”, fundamentó el gerente de canal 10, Luis Castro Noya. Si bien ya vienen avanzando en las negociaciones con América, el trato todavía no está cerrado.