A pocas semanas del inicio del cese del fuego bilateral pactado en las conversaciones de paz en La Habana, el ejército colombiano abatió a seis miembros de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en una zona fronteriza con Venezuela.
A pocas semanas del inicio del cese del fuego bilateral pactado en las conversaciones de paz en La Habana, el ejército colombiano abatió a seis miembros de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en una zona fronteriza con Venezuela.
El hecho fue informado por el ministro de Defensa Iván Velázquez quien señaló que “hay seis integrantes de esa organización muertos, cuatro hombres, dos mujeres (...) todavía continúan las operaciones" en una declaración a los medios.
Los enfrentamientos se dieron en una zona rural entre Arauquita y Puerto Jordán luego de que tropas de la Décima Octava Brigada del Ejército ubicaran un campamento del Frente de Guerra Oriental del ELN, que opera en Arauca, Boyacá y Casanare, y en Apure (Venezuela).
Al lugar se desplazará un grupo de especialistas de la Policía Judicial (DIJIN), del Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI, de la Fiscalía), quienes harán el levantamiento de los cadáveres, que luego serán llevados a una sede del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
Se trata de uno de los mayores golpes del gobierno al Ejército de Liberación Nacional (ELN), que desde noviembre sostiene diálogos de paz con el presidente Gustavo Petro.
Los enfrentamientos se producen apenas unas horas después de que el comandante del ELN, Eliécer Herlinto Chamorro, alias "Antonio García", asegurara que la extrema derecha y las Fuerzas Militares tienen un "plan" para boicotear el cese al fuego bilateral negociado con el Gobierno y que empieza a funcionar el 3 de agosto para no respetarlo.
"El plan de la extrema derecha junto con las Fuerzas Militares para seguir realizando operaciones militares contra el ELN está en pleno desarrollo", dijo García en un mensaje en su cuenta de Twitter y en los canales de Telegram.
Las partes firmaron un cese al fuego bilateral el 9 de junio en La Habana. Según lo acordado en presencia del mandatario colombiano y de su par cubano, Miguel Díaz-Canel, las Fuerzas Militares y los rebeldes cesarán las hostilidades desde el 3 de agosto durante seis meses.
De cumplirse, será la tregua más larga desde la fundación en 1964 de esa guerrilla de inspiración guevarista. El ELN ha sido históricamente reacio a deponer los fusiles y desconfía de los gobiernos, incluso del de Petro, el primer izquierdista en el poder de Colombia.
La mesa de negociaciones ha atravesado varios momentos de tensión. En enero el ELN confrontó públicamente a Petro al negarse a ser parte de otra tregua, en la que el mandatario incluyó a los cinco principales grupos armados ilegales del país.
Los enfrentamientos siguieron, especialmente en la región cercana a la línea limítrofe con Venezuela, donde los grupos guerrilleros operan traficando cocaína y explotando minas ilegales.
Petro intenta desactivar medio siglo de conflicto armado por medio del diálogo con todos los grupos irregulares. Sus críticos señalan que los grupos armados aprovechan esta situación para fortalecerse.
En las negociaciones en La Habana, las partes acordaron que Venezuela será sede del próximo ciclo de conversaciones entre el ELN y el Gobierno de Colombia, del 14 de agosto al 4 de septiembre, aunque las dos partes ya tienen comisiones que trabajan de forma permanente en Cuba y Colombia para avanzar en los primeros puntos del acuerdo.
(Con información de agencias)