Tras la llegada del Loco, otros cinco uruguayos vistieron la camiseta negra y blanca: Egidio Arévalo Ríos, Nicolás Lodeiro, Mario Risso, Juan Carlos "Tanque" Ferreyra y Álvaro Navarro.
Hernández fue convocado en marzo pasado por Marcelo Broli por primera vez para la selección uruguaya para afrontar los partidos amistosos de fecha FIFA ante Japón y Corea del Sur, ocupando el lugar de Giorgian de Arrascaeta, afuera por pubalgia.
En una charla a fondo con Referí, en enero de 2021, contó cómo fue su vida.
"Cuando vivía con mi madre, con seis y siete años la sufrí mucho, tuve problemas con la alimentación. Ella sufre problemas de adicción y eso marcó mi desarrollo", explicó el futbolista.
Y añadió: "Mi abuela peleó por mi tenencia y cuando tenía 10 años le dijeron que mi desarrollo óseo correspondía a un niño de seis años. Me llegaron a inyectar hormonas... Cuando mi padre se vino de Estados Unidos me fui con mis tres hermanos a vivir con él. Ahí cambió la cosa y ya no me faltó nada".
De jugar al baby en Villa Española, el barrio, Estudiantes, Fray Bentos y Carabelas, el Loco Raúl Ricardo Dos Santos te presentó al coordinador de juveniles de Peñarol, su amigo Juan Ahuntchain. Y le dieron el Ok para que se quedara a entrenar con la Preséptima. Hizo toda la escalera en los aurinegros hasta la Cuarta división. Luego pasó a Wanderers.
En marzo del año pasado le hizo un golazo a Nacional con Wanderers, en un festejo que era tradicional de él, pero los hinchas tricolores y el árbitro lo tomaron a mal y lo expulsaron. Finalmente, no fue sancionado.