El gobierno británico compró tiendas de campaña y tiene previsto alojar hasta 2.000 migrantes en los próximos meses para ahorrar dinero, informa el periódico The Times, un proyecto “cruel” según las asociaciones de defensa de los Derechos Humanos.
El gobierno británico compró tiendas de campaña y tiene previsto alojar hasta 2.000 migrantes en los próximos meses para ahorrar dinero, informa el periódico The Times, un proyecto “cruel” según las asociaciones de defensa de los Derechos Humanos.
Según el diario, el ministerio del Interior británico adquirió estas carpas anticipando un aumento de las llegadas de inmigrantes por el Canal de la Mancha en las próximas semanas, como ocurrió el verano pasado.
El primer ministro conservador Rishi Sunak se muestra intransigente sobre la llegada a las islas británicas de quienes salieron de sus países desesperados por la falta de destino en ellos.
The Times es un periódico con dos siglos de trayectoria y es parte del grupo News Corporation, también de orientación conservadora y cuyo titular es el magnate Rupert Murdoch. De acuerdo a lo publicado en el diario y despachado por la agencia de noticias AFP, el objetivo del gobierno es sustituir el alojamiento en hoteles, que el gobierno considera demasiado costoso, mientras que el sistema de asilo no da abasto con las solicitudes presentadas y la falta de medios asignados.
En el marco de su plan para combatir la inmigración, el gobierno conservador prometió reducir el presupuesto destinado al alojamiento en hoteles de quienes ingresan con la categoría de “solicitantes de asilo”.
En la actualidad, ese presupuesto es de £ 2.300 millones anuales, equivalentes a US$ 2.874 millones, utilizando instalaciones como bases militares en desuso o embarcaciones ancladas.
Contactado por AFP, una fuente del Ministerio del Interior reiteró que “la utilización de hoteles para acoger a los solicitantes de asilo es inaceptable”. Sin confirmar ni negar la compra de tiendas de campaña, la misma fuente indicó que estudia “una gama de opciones de alojamiento”.
Sin embargo, el artículo de The Times recuerda que la idea de las tiendas de campaña fue rechazada el año pasado porque el gobierno temía que se presentaran acusaciones por trato inhumano.
“Es otra nueva forma desarrollada por el gobierno para desalentar a los solicitantes de asilo”, criticó Tim Naor Hilton, jefe de la organización Refugee Action, que calificó el proyecto de “cruel”.
Esta noticia surge pocos días después de que el Parlamento británico adoptara media sanción para una ley controvertida sobre inmigración, que prevé directamente evitar que los inmigrantes que llegaron ilegalmente a Gran Bretaña soliciten el derecho de asilo.
El proyecto fue impulsado directamente por el primer ministro Rishi Sunak, quien convirtió en tema central la inmigración ilegal para neutralizar a la ultraderecha de los Tories, que van ganando peso entre el electorado del Reino Unido. El proyecto se convertirá si logra la votación en la Cámara de los Lores.
Sunak prometió “frenar” el ingreso a través del Canal de la Mancha de migrantes a bordo de pequeñas embarcaciones desde Francia. De acuerdo a datos del Ministerio del Interior británico, en 2022, unas 45.000 personas lograron llegar a bordo de estos barcos a las costas inglesas. Con las medidas de contención tanto del lado francés como del británico, en lo que va de 2023, la cifra de migrantes por esa vía es de alrededor de 13.000.
El tema de la ley no está concluido porque debe ser refrendado por el rey Carlos III. Los opositores a estas normas advierten que la ley “está en contradicción” con las obligaciones del Reino Unido, en virtud del derecho internacional relativo a los Derechos Humanos y los refugiados, según la ONU.
El gobierno también busca que, en vez de establecerse por un tiempo para considerar el derecho de asilo, quienes lleguen de forma ilegal sean expulsados rápidamente, ya sea a su país de origen o a un tercer país, que podría ser Ruanda.
Londres hizo un trato el año pasado con las autoridades de esa ex colonia belga para despachar a los migrantes que crucen el Canal de la Mancha. Sin embargo, todavía no se llevaron a cabo deportaciones.
El primer vuelo planeado para junio de 2022 fue cancelado tras una decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH). El gobierno británico anunció de inmediato un recurso contra esta sentencia.
Este debate se da en el marco de la puesta en marcha de una barcaza destinada al alojamiento de 500 solicitantes de asilo. El barco Bibby Stockholm ya llegó al puerto donde tendrá su base. Se trata de Portland, una isla ubicada en el suroeste de Inglaterra.
La semana anterior, el Bibby Stockholm fue sacado de un dique seco en el puerto de Falmouth, tras la remodelación que le permitirá alojar a 500 hombres solteros, durante 18 meses.
La población de Portland es de unos 13.000 habitantes y la isla tiene apenas 6 kilómetros de largo por 2,4 de ancho y se encuentra en el canal de la Mancha. Está cerca de Weymouth, un sitio turístico en sur del condado de Dorset, y se conecta con Inglaterra a través de un puente. Está claro que los solicitantes de asilo, mientras esperan una respuesta, van a vivir literalmente aislados.
El suelo de Portland es de piedra caliza, con lo cual su territorio está plagado de agujeros. El Ministerio de Defensa utilizó esas piedras para hacer fortificaciones, bases navales y cárceles. En algún momento, para aliviar el hacinamiento de las prisiones, el gobierno envió un buque donde alojaron a 400 presos. Eso se prolongó por ocho años.
Ahora será el turno del Bibby Stockholm, no para presos sino para inmigrantes que buscan un destino en el mundo. Originalmente, el barco contaba con 222 camarotes, pero lo aumentaron a 506 tras colocar camas en cada espacio donde pudieran.