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El ministro de Industria, Roberto Kreimerman, ratificó que, a su parecer, las empresas Claro y Movistar están ofreciendo servicios a los que no están autorizados por el Estado, y advirtió que en algunos países de la región la predominancia de las multinacionales es preocupante.

Durante una reunión que mantuvo ayer con el líder blanco Jorge Larrañaga (Alianza Nacional), el secretario de Estado dio su parecer acerca del funcionamiento de los “telulares” y dijo que el gobierno aguarda un informe de la Unidad Reguladora de los Servicios de Comunicación (Ursec) para tomar una decisión.
“Un sistema ordenado de comunicaciones implica que cada jugador cumpla su rol y que ninguno invada el rol de los demás”, afirmó el jerarca.

En tanto, Larrañaga dijo que el ministro le expresó que estas empresas tienen licencia para prestar telefonía móvil pero no para prestar telefonía fija y, por tanto, no están cumpliendo con la legalidad vigente en el país.
“Esta es una aceptación clara por parte del Ministro de Industria, que también me dijo que después de recibir todos los informes por parte de la Ursec , con todas las inspecciones e informes técnicos correspondientes, es propósito del Poder Ejecutivo adoptar las medidas necesarias; llevar adelante la aplicación rigurosa de las normas jurídicas con relación a la violación de estas licencias que terminan afectando también al consumidor, porque si vamos al caso de ANTEL, son menos los recursos económicos que tiene la empresa estatal para poder bajar las tarifas”, afirmó.

En el encuentro, Kreimerman señaló que en países de la región existe una “predominancia” de las empresas multinacionales que se dedican a las telecomunicaciones y que, por tanto, hay que estar “alertas” de que eso no suceda en Uruguay.

El sábado 9, El Observador informó que la Ursec había realizado varias inspecciones en zonas francas, call centers, bancos y grandes empresas en las que se detectó que las telefónicas multinacionales están ofreciendo en forma intensiva el servicio de “telulares” y de otro sistema –denominado en la jerga técnica como E1– que excederían los permisos que tiene esas firmas.

El “telular” es un celular de base o de escritorio que se conecta a un teléfono convencional o a una central telefónica. Ese teléfono desde el que se realizaban llamadas a celulares que luego facturaba ANTEL se convierte, tras adicionarle el “telular”, en un celular de una empresa privada que cobra por ese servicio.

Kreimerman dijo ayer que luego de que la Ursec se expida las sanciones del gobierno pueden oscilar entre una intimación para que se cese con la ilegalidad hasta “sanciones de extrema gravedad si se insiste en el incumplimiento”.

Fuentes vinculadas al mercado de las telecomunicaciones han estimado en unas 100.000 la cantidad de líneas “telulares” que funcionan en el país. Esto supone un movimiento de dinero aproximado entre US$ 36 millones a US$ 48 millones por año.

Tras las recientes inspecciones realizadas por la Ursec también se detectó la utilización del sistema “E1” que permite la instalación de múltiples líneas con un tráfico de 2 megabites por cada una de ellas.
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