El gobierno le mostró a inversores un país “desacoplado” de la región
Crecimiento local de 3,7% en el segundo trimestre desentona en un escenario regional recesivo
En un contexto de recesión a nivel de la región, la economía uruguaya siguió creciendo en la primera mitad de año y lo hizo a tasas aceleradas. Ese es un indicador más –aunque el más contundente– que evidencia el desacople de Uruguay respecto a los problemas de la región. Ese fue el mensaje que transmitió el ministro de Economía y Fiananzas, Mario Bergara, a los inversores internacionales que siguieron la conferencia que brindó ayer a través de la web.
Las preguntas que tuvieron lugar luego de la exposición en inglés del ministro Bergara llegaron de los principales centros financieros, como Nueva York y Londres, pero también de otras plazas, como Boston y Buenos Aires. Si bien el jerarca hizo un repaso por los principales temas macroeconómicos locales, los desafíos de cara a la próxima administración y las fortalezas de la economía uruguaya para hacerles frente, hizo especial énfasis en el proceso de “desacople” que muestra la actividad local, no ya frente a los países desarrollados, sino respecto a la región, que atraviesa un preocupante escenario de retroceso en su actividad.
“Este año esperamos que la economía (uruguaya) crezca alrededor de 3%. Eso implica una desaceleración respecto a años anteriores (el año pasado la actividad local se expandió 4,4%), pero de todas maneras consideramos que una tasa de 3% este año es un desempeño excelente, no ya en comparación con el mundo como un todo, sino en comparación con la región”, señaló.
Más allá de la recesión técnica que atraviesan los países vecinos actualmente, el ministro de Economía previó para el cierre del año que “Brasil va a crecer muy poco” y Argentina “probablemente no crezca”.
De hecho, ayer FocusEconomics divulgó su sondeo de expectativas regionales LatinFocus Consensus Forecast, que prevé una expansión para este año de apenas 0,5% de la economía brasileña y un retroceso de 1,1% para Argentina. Para Uruguay, los analistas internacionales esperaban un crecimiento de 2,9%, que seguramente corrijan al alza a la luz del dato del primer trimestre, que resultó mejor de lo esperado.
“Estamos desacoplados respecto a los principales canales de transmisión de los problemas” de la región, enfatizó Bergara, e hizo mención al canal financiero, y al comercio tanto de bienes como de servicios.
Respecto a Brasil, el ministro sostuvo que el país no tiene relaciones financieras de importancia debido a que el gigante latinoamericano “históricamente fue un país muy cerrado” en ese aspecto. De todos modos, Brasil sigue siendo un “socio comercial relevante” desde el punto de vista del comercio de bienes. Sin embargo, Bergara sostuvo que “la mayor parte de lo que le exportamos son commodities, por lo cual no sería difícil reorientar esas ventas a otros destinos si la demanda brasileña cayera”.
En ese sentido, señaló que la diversificación de destinos de exportación empieza a mostrar sus beneficios. “Uruguay está exportando más de 140 países, muy diferente a lo que pasaba hace una década, cuando concentrábamos la mitad de nuestras ventas a Brasil y Argentina”, señaló. Bergara enfatizó el hecho de que hoy Uruguay comercializa buena parte de su producción a los destinos más dinámicos del planeta. “China es ahora nuestro principal socio comercial”, dijo.
Para evidenciar la menor exposición a Argentina, el ministro apeló a las estadísticas. Dijo que la exposición de los depósitos bancarios locales a la economía del vecino país pasó de representar 40% del total de las colocaciones en los bancos de plaza en 2001, a 9% en la actualidad. En tanto, la participación de empresas, particulares y provincias argentinas en el crédito bancario pasó de 20% a prácticamente cero durante el mismo período. También en el sector real de la economía esa exposición se redujo: Argentina pasó de ser el segundo destino de las exportaciones de bienes uruguayos en 2001, con una participación de 25%, a ocupar el quinto lugar este año, con 4% del total. “Los principales canales que nos relacionaban con la región se han debilitado en la última década y eso se refleja en el desacople en las tasas de crecimiento que estamos teniendo”, concluyó el ministro.
Fortalezas
El ministro Bergara identificó la inflación como el “mayor dasafío” para el país en materia económica. Al cierre de agosto, los precios aumentaban a una tasa de 8,75% interanual. Sostuvo que el hecho de que esa tasa se encuentre por encima del rango objetivo de entre 3% y 7%, “preocupa” a las autoridades, pero aseguró que “está bajo control” y que existe “una explicación” para que no se cumpla con la meta.
Bergara atribuyó el desalineamiento de la inflación respecto al objetivo a una suba del tipo de cambio más pronunciada que la baja de los precios internacionales, a un crecimiento del consumo más dinámico que la economía en su conjunto y a las restricciones de oferta provenientes de un mercado laboral en pleno empleo.
Además Bergara sostuvo que el déficit fiscal de 3,3% del PIB no representa una vulnerabilidad para las cuentas públicas debido al bajo nivel de deuda neta, de 23% del PIB. Y señaló que, “gane quien gane las elecciones en octubre”, la próxima administración “va a mantener una instancia fiscal conservadora y prudente, que no va a poner en riesgo la sostenibilidad” de las cuentas públicas.
BBVA ve “un piso” de crecimiento de 3,2%
El banco BBVA corrigió al alza sus perspectivas de crecimiento para la economía uruguaya, luego de conocido el dato de expansión del segundo trimestre. Su previsión pasó de 2,7% a “un piso de 3,2%, mientras que para 2015 preven “un piso de 3%”. Señalan que al dinamismo de la demanda doméstica se sumará un mejor desempeño del sector externo, producto de una recuperación de la competitividad y de la puesta en marcha de Montes del Plata.