ver más

En vistas de la decisión de Argentina de avanzar sobre un nuevo canal en el Río de la Plata y que afectaría a los puertos uruguayos, el gobierno se mostró resuelto a hacerse cargo del dragado del canal Punta Indio, la senda que une las terminales de Montevideo y Buenos Aires, la cual es mantenida por los argentinos y que descartarían una vez que se hagan con la nueva traza.

En una reunión que tuvo lugar ayer en la sede Cancillería, entre el ministro Luis Almagro, y los excancilleres Sergio Abreu y Didier Opertti –más José Bayardi, integrante de la Comisión de Relaciones Internacionales del Frente Amplio–, se acordó sostener los planteos que Uruguay realizó por este asunto ante la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP), las pertinencias de que las consultas técnicas a Argentina fueran respondidas y la voluntad de participar en los dragados de Martín García, puerto de Montevideo y canal Punta Indio, dijo una fuente de Cancillería a El Observador.

Los participantes también coincidieron que si Argentina quiere construir el canal Magdalena, la nueva traza que pretende el gobierno de Cristina Fernández, será necesario que responda las preguntas técnicas y aceptas las condiciones. Esta instancia de diálogo entre canciller y excolegas fue acordada entre oficialismo y oposición, en la que este tema no sería utilizado como elemento de campaña electoral.

El canal Magdalena “se va a construir igual” y el gobierno “no se puede oponer”, dijo Abreu a El Observador. “Uruguay debería asumir el dragado (de Punta del Indio) y llevar a 14 metros el dragado de Montevideo”, añadió el actual senador del Partido Nacional.

A fines de junio el gobierno argentino –por medio de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables– realizó un llamado a licitación para el dragado de un nuevo canal en el Río de la Plata, en continuación de la idea que había anunciado en julio del año pasado y que sustituiría la utilización y mantenimiento del Punta Indio. La administración argentina asegura basarse en una autorización de Uruguay otorgada en noviembre de 2006 para progresar en su proyecto, lo que del lado uruguayo se niega.

Días más tarde, Uruguay reaccionó con la presentación ante la CARP de 40 preguntas técnicas acerca del nuevo canal que pretende construir Argentina. La acción uruguaya, que cuenta con el apoyo de sector privado portuario, permite al gobierno ganar tiempo para próximas negociaciones. Esas consultas buscan conocer detalles como la ubicación exacta del emprendimiento, las profundidades del canal, las etapas de construcción, los aspectos medioambientales y de navegación. Argentina cuenta con seis meses para responder, mientras tanto no podrá iniciar la construcción del canal, el que se ubicaría más hacia el sur y le facilitaría a los grandes buques ingresar a Argentina y los alejaría de Uruguay.

Esta iniciativa del gobierno argentino se suma a otras medidas que han afectado a los puertos uruguayos. La primera fue la resolución de noviembre pasado que prohíbe que carga de exportación de Argentina transborde en terminales de Uruguay. La segunda, poco tiempo después, resolvió disminuir el tamaño de los convoyes que bajan por el río Paraná y acceden al puerto de Nueva Palmira.

Seguí leyendo