El gobierno tiene seis meses para pensar cómo saca a Alfredo Silva
Senado otorgó ese plazo al Ejecutivo para reglamentar la elección de directores sociales de ASSE
Una vez más, el Frente Amplio busca la forma de sacar del directorio de la Adminsitración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) a quien ha responsabilizado por buena parte de los problemas de gestión en el organismo: Alfredo Silva. El Senado introdujo el miércoles dos modificaciones a la ley que creó ASSE como servicio descentralizado: el doble voto para el presidente del organismo, y un ultimátum de seis meses para que el Poder Ejecutivo reglamente –después de seis años de creada la ley– la forma en que se elegirán los representantes sociales en el directorio. El organismo que dirige los hospitales ya tuvo cuatro presidentes, pero aún no cambió a sus directores sociales: Silva y Wilfredo López.
Pero el poder de Silva no terminó con la salida de Córdoba. Hace menos de un mes el senador Alfredo Solari reunió una lista de situaciones –algunas de ellas están en la Justicia– en las que Silva intervino para remover funcionarios o retirar sumarios a empleados sancionados. Silva también fue acusado de acoso laboral y participó en manifestaciones sindicales. Esto último fue criticado en el FA. “No puede estar de los dos lados del mostrador”, dijo en setiembre de 2012 el senador Enrique Rubio, luego de su participación en una marcha. Más duro fue el ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, que lo tildó de “mafioso”. El hecho llevó incluso a que Presidencia solicitara un informe jurídico para analizar si la “doble función” de Silva podía catalogarse como inconstitucional y así destituirlo. Eso no prosperó.
El presidente José Mujica fue el último en criticarlo, el jueves pasado en una entrevista con el semanario Voces: “Dijimos que participen los trabajadores y agarrás a un tipo como este de la salud (por Silva). Administrar una cosa que tiene 27 mil trabajadores, estamos locos, nos estamos dando un tiro en la pata (...) Desprestigiás el criterio de profundización democrática”.
El proyecto de ley que aprobó el Senado estaba hace tiempo en el Parlamento. Según supo El Observador, su tratamiento fue acelerado luego de que Mujica se enterara por medio de un jerarca de ASSE que nunca se había aprobado.
“Representantes que no representan fielmente”
La modificación de la ley fue aprobada el miércoles en el Senado con votos del Frente Amplio y del Partido Colorado. Cuando se discutió en la Comisión de Salud, la senadora Constanza Moreira (MPP) planteó sus discrepancias. “A lo que no encuentro sentido es que se vuelva a imponer un nuevo plazo cuando el original está ampliamente vencido y el Poder Ejecutivo lo que tiene que hacer es cumplir, aunque sea fuera de tiempo, lo que le mandó la ley. ¿Para qué lo vamos a reiterar como si fuera un ayuda memoria? (...) Es más, creo que hasta el propio gobierno sale mal parado cuando se le dice: ‘Mirá, te voy a dar un nuevo plazo porque tuviste seis años para hacerlo, pero no lo hiciste y, además, tenés representantes que no representan fielmente a los cuerpos que dicen representar’. Creo que eso es un poco lo que todos pensamos”, advirtió. La versión taquigráfica de esa reunión se cortó en ese momento, a pedido de los senadores.