Ha sido históricamente el rubro más importante para la economía uruguaya. Quizás opacada en los últimos dos años por el boom de la soja, pero está lejos de ser relegada. Con una reputación respecto a su calidad, acrecentada con la incorporación de la trazabilidad de todo el rodeo vacuno, la carne bovina uruguaya accede hoy a los mercados más exigentes y que mejor pagan por esa proteína. A nivel doméstico, los criadores lograron pasar la tan anhelada barrera de los 3 millones de terneros la pasada zafra, un volumen alentador teniendo en cuenta que la faena en los últimos años se movió en el eje de los 2 millones.
El libre mercado bajo la lupa en polémica del sector cárnico
La controversia enfrenta a gremiales agropecuarias y al Poder Ejecutivo con los frigoríficos