El nuevo rostro de la sátira política
El sudafricano Trevor Noah conducirá desde hoy The Daily Show, un ícono del humor político
En su nuevo trabajo, Trevor Noah tendrá que aprenderse por lo menos 20 nombres diferentes si quiere salir triunfante. Esa es la cantidad de personas que figuran como los candidatos iniciales del Partido Republicano y el Partido Demócrata para las elecciones presidenciales en Estados Unidos de 2016. Y todavía pueden sumarse más nombres.
Desde hoy, Noah será el nuevo conductor de The Daily Show, considerado un programa fundamental en el humor político de la pantalla chica. Creado en 1996, el producto se convirtió en un referente del humor televisivo gracias a su mezcla de información y sátira. Durante las últimas 16 temporadas ha sido conducido por el comediante estadounidense Jon Stewart, quien se transformó en el rostro más visible del programa gracias a su carisma y astucia a la hora de conducir el show que se presenta bajo la estética de un noticiero.
Durante la última entrega de los premios Emmy, Stewart se subió al estrado por última vez como conductor de
The Daily Show, que ganó tres galardones incluida la estatuilla por Mejor programa de variedad. "Esta es la primera vez en semanas que escucho aplausos. Por suerte ya no tendrán que volver a verme", bromeó el comediante, quien se despidió de su rol como conductor el pasado 6 de agosto en una semana que incluyó entre sus invitados finales al actual presidente de los Estados Unidos,
Barack Obama.
Ahora con Stewart fuera de silla principal y concentrado en su producción y escritura de guión, es el turno de Noah de probar suerte en el rol de conductor. El programa, que en Estados Unidos se exhibe de lunes a jueves, es considerado una fuente recurrente por parte la población juvenil estadounidense para informarse sobre el panorama político de su país.
Hijo de una madre africana y un padre europeo, Noah nació en 1984 en Sudáfrica donde construyó su carrera como una de las estrellas de la comedia más ascendentes de esa región al conducir varios programas y entregas de premio dentro de la industria musical, televisiva y cinematográfica de su país.
Hizo su debut en la
televisión estadounidense con una aparición en 2012 en
The Tonight Show with Jay Leno, donde realizó un pequeño monólogo, para luego aparecer en el programa
Late Show with David Letterman, convirtiéndose en el primer comediante sudafricano en hacerlo.
Criado en la Sudáfrica del apartheid, Noah ha basado gran parte de su comedia en temáticas raciales, así como en las diferencias sociales y culturales entre Estados Unidos y su país de origen. Antes de ser el nuevo rostro de The Daily Show, Noah construyó una carrera como comediante internacional y hoy en día varias de sus actuaciones en vivo pueden verse como especiales de stand-up en Netflix. De todas formas, su trayectoria no impidió que su nombramiento generara sorpresa entre la audiencia televisiva en Estados Unidos, quienes hasta el día de hoy ven a Noah como una figura extraña dentro prontuario de comediantes que pululan en el horario nocturno de la televisión.
Por un lado, esa extrañeza frente a una audiencia desconfiada puede resultar favorable para el comediante sudafricano. Su origen puede proveer a la cobertura de noticias de The Daily Show una mayor perspectiva internacional, lo que puede resultar beneficioso para aumentar el
consumo de los contenidos online del programa, que ahora producirá específicamente para las plataformas digitales.
Sin embargo, a Noah y a su grupo de corresponsales –los otros protagonistas del programa, un lugar que han ocupados figures como John Oliver y Stephen Colbert– les será imposible escapar de la cobertura de las elecciones en Estados Unidos el próximo año. Ante el final del segundo y último mandato de Obama, la posibilidad de tener como nuevo "líder del mundo libre" a Hillary Clinton o incluso, y aunque sea una posibilidad remota, al multimillonario empresario Donald Trump, otorgará al programa varias oportunidades para analizar la realidad sociopolítica de ese país desde una perspectiva sagaz y, sobre todo, muy entretenida.