Quién inventó el helado, tal como lo conocemos y lo degustamos en la actualidad, no se sabe con certeza: es un invento cuya paternidad hay que atribuir a varios autores, todos ellos de nacionalidad italiana.
Quién inventó el helado, tal como lo conocemos y lo degustamos en la actualidad, no se sabe con certeza: es un invento cuya paternidad hay que atribuir a varios autores, todos ellos de nacionalidad italiana.
También se cuenta que el emperador Nerón enfriaba sus jugos de fruta y sus vinos con nieve o hielo traídos de las montañas por sus esclavos. Marco Polo en el siglo XIII, al regresar de sus viajes al Oriente, trajo varias recetas de postres helados usados en China durante cientos de años, los cuales se implantaron con cierta popularidad en las cortes italianas.
Todo parece haber comenzado en 1660, en Nápoles y Florencia, tras el futurista descubrimiento -para aquellos tiempos- de cómo helar el agua. El descenso crioscópico (descenso de la temperatura de solidificación) de las soluciones de sal permitían que -utilizando un balde rodeado con una mezcla de hielo y sal o de agua y sal a bajas temperaturas- se congelaran bebidas y jugos de frutas azucarados, dando lugar a los primeros helados.
Hasta el siglo XIX, cuando se inventaron las primeras máquinas de hacer hielo que propiciaron la producción del helado en masa, la conservación se hizo posible ya que se había descubierto que se podía almacenar hielo del invierno en pozos bajo tierra que se tapaban con paja y ramas de roble, o en cajas hechas de madera y corcho.
En poco tiempo el "Cafè de Procope" se convirtió en punto de encuentro de celebridades literarias como Voltaire, Balzac y Victor Hugo y, hasta nuestros días, sigue constituyendo un importante lugar de encuentro cultural parisino.
Como es natural, a poco de nacer el helado, se planteó una cuestión fundamental: como conservar y servir esta especialidad.
Los heladeros italianos fueron quienes crearon recipientes de bajo costo que hicieron posible expandir el consumo de helado. Gracias a su inventiva, se empezaron a producir barquillos en forma de cono que permitieron la llegada del producto en forma masiva. Tanto es así que un italiano, Marchioni, en 1903, registró la primera patente de una máquina para fabricar cucuruchos.
Italia siempre ha sido protagonista de los inventos e innovaciones más relevantes relacionados con el helado, tanto en el pasado como en el presente. Así pues, a los heladeros italianos se debe el conocimiento del helado artesanal en el mundo entero.
Los uruguayos no solo consumen helado durante el verano sino todo el año. La última gran novedad en materia de helados en Uruguay es la heladería Deli Drops, cuyo helado artesanal es fabricado a 190ºC y servido a 40ºC, lo que lo convierte en el helado más frío del mundo.
Algunos de los sabores que Deli Drops ofrece y marcan la diferencian del resto de la oferta que se puede ver en las heladerías tradicionales son Bubble Gum (sabor chicle), Tropical Drops y Daikiri.
Cante Grill
La Cigale
Los Trovadores
Las Delicias
Gelatería Parmalat
Freddo
Un' Altra Volta
Arleqquino
La chicharra
(Observa)