El presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, habló por televisión la noche del domingo rodeado de militares y no anunció una renuncia al cargo, como anticipaban allegados al nonagenario jefe de Estado.
El presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, habló por televisión la noche del domingo rodeado de militares y no anunció una renuncia al cargo, como anticipaban allegados al nonagenario jefe de Estado.
Mugabe, que enfrenta la insurbordinación militar y de su agrupación política desde mediados de semana, dijo que el congreso del partido gobernante está previsto para dentro de unas semanas. "Voy a presidirlo", anunció.
El partido en el poder en Zimbabue, Zanu-PF, había anunciado este domingo que lanzará en el Parlamento un proceso para destituir a Mugabe, de 93 años, si éste no dimitía antes del lunes.
El portavoz de Zanu-PF –el partido oficialista–, Simon Khaye Moyo, tras una reunión de urgencia del partido, comunicó la expulsión del partido de la primera dama, Grace Mugabe, que tenía ambiciones presidenciales y deseaba suceder a su marido.
"Grace está en la lista de personalidades que van a ser excluidas del partido", dijo Khaya Moyo.
Poco antes, Mugabe fue destituido de su cargo de presidente del Zanu-PF y sustituido por el exvicepresidente Emmerson Manangagwa, según indicó un militante de la formación gobernante a la AFP.
El partido gobernante anunció asimismo que Emmerson Manangagwa, que fue destituido del cargo de vicepresidente por Mugabe a principios de noviembre, será su candidato en la elección presidencial de 2018.
En la madrugada del miércoles el ejército de Zimbabue intervino sin derramar sangre en Harare, la capital, en apoyo a Mnangagwa, y puso en arresto domiciliario al presidente Mugabe, que hasta ahora se ha negado a dejar el poder.