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"Moreno no es una figura latinoamericana como lo era Enrique Iglesias cuando fue elegido presidente" del BID hace 17 años o el chileno José Miguel Insulza, actual secretario general de la OEA, recordó Michael Shifter, del instituto Diálogo Interamericano, con sede en Washington.

"Tiene muchas virtudes y muchas calidades, pero sólo es conocido en Washington y en Colombia", agregó el analista, aunque destacó su "habilidad" y su "capacidad" por haber logrado el "milagro" de ganar la elección en la primera vuelta para suceder a Iglesias a partir del 1 de octubre.

"Su desafío inicial será seguir o compararse con el legado de Iglesias que, después de 17 años, ha dejado una huella muy fuerte" en la institución hemisférica con más recursos.

"Ahí es donde va a tener que hacer uso de sus virtudes diplomáticas", agregó. "Venezuela no tiene simpatía por él. No creo que los brasileños ayuden en un principio", declaró. Tanto Caracas como Brasilia presentaron sus propios candidatos a la presidencia de la institución financiera multilateral.

Según Loser, uno de sus mayores retos será "la combinación de la lucha contra la pobreza e inclusión", en la región del mundo con reparto más desigual de los recursos.

El diplomático logró la presidencia del BID tras conseguir la mayoría del voto accionario y la de los países de la región. Cosechó el 56% del voto de los accionistas, entre ellos el de Estados Unidos que controla el 30% del capital, frente a un 30% para para el brasileño Joao Sayad, número tres del BID.

Los otros dos candidatos, el presidente del Banco Central de Nicaragua, Mario Alonso, y el ex ministro venezolano de Finanzas José Alejandro Rojas, retiraron su candidatura antes de la primera vuelta.

(AFP)


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