El régimen de promoción de inversiones comenzó a inquietar
Algunas voces cuestionan que hubo proyectos beneficiados que abandonaron el país
Los cierres de las empresas lácteas Ecolat y Schreiber Foods pusieron sobre la mesa las características del régimen de promoción de
inversiones que tiene el país y la necesidad –o no- de revisarlo. Se argumentó, desde filas del gobierno, que las firmas habían gozado de beneficios fiscales dados por el Estado y que, una vez que tomaron la decisión de abandonar el país, bajaron la cortina sin muchas explicaciones.
Las empresas nacionales o extranjeras que consiguen el visto bueno del Poder Ejecutivo –la promoción de su proyecto– gozan de una serie de beneficios fiscales, en la forma de exoneración del Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas (IRAE), del Impuesto al Patrimonio, de las tasas y tributos a la importación o de devolución del Impuesto al Valor Agregado (IVA). También están previstos beneficios adicionales para micro y pequeñas empresas, así como incentivos para firmas que se instalen en parques industriales.
Comparado con igual periodo del año pasado, el arranque del año parece feliz para el régimen. Entre enero y mayo –último mes del que se han divulgado datos–, 223 proyectos de inversión lograron la recomendación de la Comisión de Aplicación de la Ley 16.906 (Comap) y fueron elevados al Poder Ejecutivo para su aprobación. El monto de inversión asociado de todos estos proyectos asciende a US$ 1.073 millones, 11% por encima de igual periodo del año anterior. También creció la cantidad de proyectos recomendados (21%).
A pesar de estos números, en los últimos tiempos se han alzado algunas voces que plantean cuestionamientos a la ley de promoción de inversiones que tiene el país.
La de más peso fue la del propio presidente Tabaré Vázquez, quien tras el cierre de las lácteas Ecolat (perteneciente a un grupo peruano) y Schreiber Foods (de capitales estadounidenses) dijo que el gobierno investigaría la procedencia de las inversiones extranjeras para evitar volver a tropezarse con situaciones similares. En un Consejo de Ministros en Soriano el mandatario apuntó que las empresas que desembarcaran en el país deberían demostrar su "seriedad".
En el Congreso de Intendentes, semanas después de las palabras de Vázquez, el ministro de Trabajo, Ernesto Murro, se manifestó en el mismo sentido. Murro sostuvo que dados los beneficios fiscales que recibían estas empresas, deberían tener "ciertas contemplaciones para cuando decidan tomar estas decisiones, para permitirle al país hacer procesos de transición que por ahora no se han podido hacer".
Dentro del Poder Legislativo también han apuntado a este tema. El senador de la lista 711 -del sector del vicepresidente Raúl Sendic- Marcos Otheguy, también criticó al régimen, según consigna La Diaria en su edición del martes de esta semana.
El legislador publicó en su blog un artículo en el cual se plantea si no será momento de "repensar en materia impositiva algunos instrumentos instalados" en los últimos años.
La renuncia fiscal de Uruguay en 2013 por concepto de exoneraciones de IRAE y ley de promoción de inversiones, continúa Otheguy, fue superior a US$ 500 millones. "¿No cabe colocar este tema en la agenda?", disparó.
La película entera
Pese a que los primeros cinco meses del año salen bien parados respecto al mismo quinquenio de 2014, otras comparaciones no son tan auspiciosas. Si se toma en cuenta el año móvil terminado en mayo, el monto total de las inversiones recomendadas por la Comap descendió 26% respecto a igual periodo anterior.
Poner la lupa en los últimos años calendario tampoco muestra una tendencia favorable. A diciembre del año pasado la Comap había recomendado al Poder Ejecutivo la promoción de proyectos cuyos montos de inversión sumados arrojaban la cifra de US$ 1.528 millones. Entre enero y diciembre de 2013 esa cantidad había llegado a US$ 2.931 millones. La caída un año más tarde fue, entonces, de 48%.
Generación de empleo
Más allá de la inversión que realicen, las firmas que presentan sus proyectos para obtener estos beneficios deben indicar cuántos puestos de trabajo crearán a partir de ella.
Las 46 empresas que en mayo de este año obtuvieron la recomendación de sus proyectos de inversión asumieron el compromiso de sumar – promedio anual para los próximos cinco años– 231 nuevos puestos de trabajo a sus plantillas, de acuerdo al último informe de la Unidad de Apoyo al Sector Privado (Unasep) del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
La generación de empleo es el criterio más ponderado a la hora de definir la recomendación de un proyecto. Otro es el posible incremento de las exportaciones. En este sentido, en mayo las firmas que recurrieron al
indicador "incremento de exportaciones" se comprometieron a aumentar sus colocaciones en el extranjero en U$S 23 millones (también promedio anual para los próximos cinco años).
Un año antes, la Comap había dado luz verde a 32 emprendimientos, con una inversión de U$S 157 millones. En esa oportunidad, las empresas se habían comprometido a crear 253 nuevos puestos. Se trata de 18 puestos más que en mayo de este año, a pesar de que la inversión total de las empresas fue superior (US$ 270 millones frente a US$ 157 millones).
Entre enero y mayo de 2014 el indicador generación de empleo agregado había ascendido a 1.323 nuevos puestos de trabajo. Un año después, ese número descendió a 1.220.
El compromiso para aumentar las
exportaciones, en tanto, había llegado a US$ 13 millones, con lo que en este ítem en mayo de 2015 hubo un aumento de US$ 10 millones respecto a igual mes del año pasado.