Cuando me saque este sayo que me pesa tengo la idea de agarrar 30 o 40 gurises pobres y llevarlos a vivir conmigo”. La idea transmitida por José Mujica a mediados de diciembre, luego de cenar con empresarios, generó una noticia. El mandatario pretende hacerse cargo de un grupo de niños para educarlos en su chacra de Rincón del Cerro. Pero en la misma frase, al mandatario se le escapó una confesión. Aunque lo haya hecho con su particular estilo de comunicación, Mujica fue claro al decir que la gestión de gobierno le pesa. Varias veces ha dicho que lo toma como una “changa”. Aunque peleó y ganó con luz la interna de su partido, y luego por varios puntos la elección nacional, al principio no quería ser candidato. Ya en el gobierno fueron muchas las voces críticas que le reclamaron mostrar logros. Siempre se le ha reconocido su capacidad de diálogo y negociación, pero a la hora de los resultados el balance no es el mismo.
El sayo que le pesa a Mujica
A 15 meses de terminar su gestión, confesó que la Presidencia lo tiene agotado: hay algunas prioridades que no pudo cumplir y serán una carga para el próximo gobierno