Si los sindicatos habían cuestionado con fuerza los lineamientos que fijó el Poder Ejecutivo para la sexta ronda de los Consejos Salarios en julio –que introdujeron ajustes nominales con el objetivo de contribuir a moderar las expectativas inflacionarias a futuro–, el cierre de una inflación bordeando el 10% en 2015 y el ajuste de algunas tarifas públicas por encima de la evolución de los precios en enero, no hizo más que reforzar los cuestionamientos de los gremios al arranque del segundo tramo de la negociación.
El segundo round de la negociación salarial reflota críticas de gremios
Hay resistencia a aceptar ajustes nominales tan bajos con inflación al borde del 10%