Los prejuicios sociales más enraizados, como el racismo o el sexismo, pueden reducirse durante el sueño, según un estudio en el que un grupo de voluntarios aprendieron nuevos patrones de pensamiento y los fijaron en su cerebro mientras dormían.
El sueño ayuda a modificar los prejuicios sociales
Una investigación probó que mientras las personas duermen se pueden modificar patrones de pensamiento sexistas o racistas