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Se trata del telescopio espacial "Webb" que, de acuerdo con los planes de la NASA, debería entrar en operaciones en 2012, coincidiendo con la destrucción del "Hubble" en su choque con la atmósfera terrestre.

En una entrevista telefónica desde Tucson (Arizona), Rieke indicó que el "Webb" abriría una enorme gama de nuevas posibilidades en la exploración del Universo, tal como ocurrió en la última década de enormes descubrimientos hechos por el "Hubble".

Pero tras casi 15 años de operaciones, el Hubble ha comenzado a sufrir el desgaste de sus baterías y los desperfectos de sus giroscopios y el rechazo de las autoridades de la NASA a enviar misiones tripuladas para repararlo.

La condena a muerte del "Hubble", decretada hace un año por el entonces administrador de la NASA, Sean O'Keefe, ha sido objeto de enérgicas protestas por parte de la comunidad científica que acusa a la agencia espacial de cruzarse de brazos ante la pérdida de uno de sus más valiosos instrumentos.

Pero para Rieke, el ocaso del "Hubble" no es una pérdida tan dramática para la ciencia, como afirman algunos de sus colegas.

"Con el Telescopio Espacial 'Webb' se abrirá un nuevo campo de posibilidades y una vez más, como ocurriera con el 'Hubble', nos asombraremos con sus descubrimientos", auguró.

Con un escudo que bloqueará la luz del Sol, la Tierra y la Luna, el nuevo telescopio, de siete toneladas, será puesto en órbita por un cohete "Ariane 5" de la Agencia Espacial Europea a una distancia permanente de 1,5 millones de kilómetros de nuestro planeta, en lo que los astrónomos denominan el Punto Lagrange 2.

Pero la concreción de la próxima "maravilla de la astronomía" ha comenzado a afrontar problemas, causados principalmente por la financiación de otros proyectos a corto y largo plazos en medio de dificultades de presupuesto que se han generalizado en el Gobierno estadounidense.

Entre los de largo plazo figuran el retorno del hombre a la Luna, la preparación de misiones tripuladas a Marte y el lanzamiento de sondas robóticas a otros planetas.

Según el astrónomo, la construcción del "Webb" fue propuesta a un costo de 1.500 millones de dólares (1.200 milloners de euros).

Según Hecht, el destino final del "Webb" deberá resolverse en los próximos meses, cuando la NASA haga una nueva evaluación de sus prioridades astrofísicas, lo que incluiría un nuevo diseño que reduciría su tamaño sin alterar su capacidad científica.

(EFE)

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