Las vacaciones en la península son sagradas y eso no se discute. No hay medida del gobierno argentino que los inhiba y por el contrario parecen desafiarlas. En Punta del Este se nota este año el descenso de turistas de clase media, aunque algunos se las arreglan para seguir viniendo.
El verano de los turistas gasoleros
Los comerciantes están asombrados por los métodos de ahorro de muchos veraneantes