Empresarios y el PIT CNT no se ponen de acuerdo ni en lo más básico
Fuecys considera que propuesta empresarial es una flexibilización laboral
Los empresarios y los trabajadores no se ponen de acuerdo ni en cómo fijar normas para su relacionamiento. Los problemas ya no son en cómo determinar un sueldo mínimo, los aumentos por franjas o regular criterios como la productividad. Ni siquiera logran establecer acuerdos previos para evitar una medida extrema como los paros.
Cansados de los conflictos que distorsionan la actividad y hacen perder dinero, y con el recuerdo de las ocupaciones que los tuvieron a mal traer, los empresarios reunidos en la Cámara de Comercio elaboraron un protocolo de actuación para prevenir conflictos que, además, agrega una serie de elementos que regulan la actividad laboral y sindical sin afectar –dicen los directivos consultados– el derecho a parar. La guía busca “racionalizar” el diálogo y establecer mecanismos de actuación previos a que un sindicato inicie medidas. No cumplir esos pasos será motivo para hacer caer el convenio según el documento al que accedió El Observador.
La primera presentación de la propuesta se realizó en el subgrupo de los Consejos de Salarios donde la Asociación de Supermercados del Uruguay planteó 10 puntos que incluye los pasos que deberán darse antes de una movilización sindical. El documento empresarial establece que deberá haber guardias gremiales durante los paros en áreas que las empresas consideran clave para funcionar; y propone cláusulas de descuelgue del convenio para el caso que cambien las condiciones en las que se firmó.
Los empresarios proponen que en los futuros convenios haya una cláusula de prevención de conflictos con “instancias y plazos” a cumplir. Lo primero, ante una diferencia entre patronal y empleados, será formar una bipartita en la empresa que busque una solución rápida.
De no alcanzarse un acuerdo se irá a una tripartita con participación del Ministerio de Trabajo; y finalmente se negociará en los Consejos de Salarios. Se aclara que durante las diferentes instancias los trabajadores “no podrán adoptar medidas gremiales”.
Otra cláusula, llamada de “paz laboral” establece que realizar medidas mientras se negocia producirá la “extinción anticipada del convenio y caerán todos los beneficios”. Una vez cumplido ese proceso, las medidas gremiales que se decidan deberán ser notificadas a la empresa con una anticipación no menor a 48 horas.
Otros aspectos del proyecto empresarial refieren a la jornada laboral y a los descansos. Se especifica que el descanso deberá arreglarse de forma tal de no afectar la dinámica del trabajo.
Los empresarios buscan plasmar en el convenio un ítem sobre las horas extras para poder aumentar su tope durante todo el año y en especial en temporada o en el caso de los comercios, en fechas específicas, donde las ventas son mayores.
Empresarios consultados por El Observador afirmaron que para la redacción de ese protocolo se tomaron puntos de convenios anteriores a los efectos de que tuviera aceptación en el PIT-CNT.
Sin embargo, todas las condiciones presentadas son rechazadas a nivel sindical. El presidente de la Federación Uruguaya de Empleados del Comercio y Servicios (Fuecys), Ismael Fuentes, dijo a El Observador que consideran que es una “reglamentación inaceptable”.
Fuentes agregó que la propuesta empresarial fue rechazada “de plano” en el Consejo de Salarios donde se respondió negativamente y se consideró por parte de la Federación que ni siquiera debía ser discutida.
“Fuecys rechaza absolutamente ese tipo de propuestas que imponen regulaciones sindicales y una flexibilización laboral que perjudican a los empleados” dijo el dirigente sindical. Aseguró que ante situaciones de conflicto, lo primero que hace el gremio es negociar.
Además, el sindicalista dijo que “los gremios se autoregulan y no aceptan regulaciones (externas) para enfrentar situaciones que son distintas”.
“¿Qué pasa si un supermercado despide a 50 personas? En ese caso se responderá de inmediato y es probable que se detengan las tares”, explicó.
La propuesta de los comercios es que, además de las pautas a cumplir por los gremios en forma previa a un paro, haya una guardia gremial de cajeras. De esa forma, la empresa seguiría funcionando en medio de un conflicto. “Eso no lo acepta Fuecys”, dijo su presidente.
El planteo empresarial se presentó en momentos en que el gobierno quiere apurar las negociaciones de los Consejos de Salarios y evitar que en octubre, si no acuerdan los grandes gremios, haya movilizaciones masivas.
A esa situación se suma la falta de personal para el comercio y los servicios. La marcha de la economía sumada al desempleo bajo, provocó que trabajadores de sectores como el rural o el supermercadismo, que es de poca calificación, elijan pasarse a otros rubros donde los sueldos son mejores. Los empresarios de supermercados admitieron que uno de los problemas que enfrentan es la “alta rotación del personal” que de un año a otro, en algunos casos, cambia hasta en un 70%