En Argentina advierten problemas en comercio con monedas locales
En la Cámara de Exportadores argentina sostienen que la herramienta que propone Uruguay es un aporte más, pero que no todo es beneficio. Argentina y Brasil la tienen pero prácticamente no la utilizan
Inseguridad, costo de financiamiento y la necesidad de contar con un sistema de seguro de cambio son las tres principales dificultades que presenta el comercio entre dos países mediante las monedas locales, sistema que Uruguay pretende establecer con Argentina con el objetivo de agilizar las transacciones y evitar el control a la salida de dólares impuesto por el gobierno de Cristina Fernández.
Si bien los exportadores uruguayos lo creen una herramienta que puede abrir mayores posibilidades al estancado comercio con el país vecino, el sistema sería igual al que ya tienen establecido Argentina y Brasil entre sí, pero que no es demasiado utilizada.
Una fuente de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (Cera), que solicitó no revelar su identidad, dijo este lunes a El Observador que “se trata de un instrumento más que es bienvenido, porque siempre es mejor tener más facilidades que menos; pero que en el caso de Argentina y Brasil el porcentaje de operaciones que se cursan con ella es muy pequeño.
“La razón es que el mercado se mueve por una serie de variables: el costo de la financiación, si el exportador tiene que pagar insumos en otras monedas, el riesgo cambiario, el costo de los seguros cambiarios y la tasa de interés de la financiación. Estos acuerdos tienen que ser vistos como un principio de algo, que quizás en el futuro puedan tener otra dimensión. Es como hacer algo que ahora es del 2% o 3% pero que puede ser diferente si cambian las condiciones”, dijo un representante de la Cera.
El especialista explicó que “un exportador uruguayo que necesite importar productos para su cadena de valor y tenga que comprarlo en dólares, se le producirá un riesgo, ya que cobra en pesos y luego debe cambiarlos a dólares para pagar su cuenta de costos”.
También señaló que el importador debe tener en cuenta “el costo de financiarse en pesos” porque “cuando el exportador vende y sabe que va a cobrar en moneda local a 180 días, lo hace con intereses”.
Otro requerimiento es el de tener un sistema de seguro de cambio cuando se hace una operación en moneda extranjera que no es divisa. “Si se cobra una venta en pesos y se tiene una deuda en euros, generalmente se trata de comprar un seguro de cambio para cubrirse”, ejemplificó el empresario.
De todas maneras expresó que “es mejor tener la herramienta que no tenerla” pero aclaró que “no hay que pensar que soluciona problemas que no tienen directamente que ver con la moneda con la que uno comercia”, en referencia a que hay trabas comerciales que no se pueden evadir bajo este sistema.