Mientras que cientos de miles de personas se ven afectadas por la parálisis que está viviendo el gobierno estadounidense, en la que dejó de brindar los servicios estatales no esenciales, los gimnasios exclusivos para funcionarios del Congreso continúan abiertos.
En medio de la parálisis, el gimnasio de los congresistas sigue abierto
A pesar que se cortaron programas claves de Salud, los parlamentarios decidieron mantener abierto su gimnasio; si bien el servicio de toallas no está funcionando, se sigue gastando en luces y electricidad