Enrique Iglesias: "La reforma educativa estará seguida por otra dentro de 10 años"
El excanciller dijo "al ritmo con el que están cambiando las cosas no hay nadie que pueda imaginar una reforma para dentro de 30 años"
Todos quieren un momento de charla con él, aunque sea breve. Transita entre las personas y todos los comentarios que recibe son de admiración por su trayectoria y lucidez. Con 93 años va campante tejiendo hilos de sabiduría y sensatez en cada paso, en cada diálogo. Obsesionado con el futuro, el contador Enrique Iglesias no deja pasar la oportunidad de algunos “tironcitos de orejas”, cuando ve que en Uruguay no se advierte el enorme potencial de desarrollo que tiene el país, y se enfrasca en debates estériles.
El Observador lo encontró disfrutando de un lindo atardecer en la campiña de José Ignacio, la zona que eligió para vivir cuando está en Uruguay. Cerca de su chacra se desarrolla un encuentro de la Fundación Lætitia d’Arenberg al que ha sido invitado, y allí insiste con la importancia de preservar el respeto a la democracia y defenderla como una construcción diaria.
Sobre los procesos de integración internacional, llama a explorar las posibilidades que nos ofrece el mundo, pero sin descuidar nunca “el barrio”.
Este es un fragmento del diálogo mantenido con el excanciller de la República y expresidente del BID
¿Qué dice cuando habla de este lugar que habita cuando está en Uruguay?
Lo lindo del paisaje, este paisaje donde estamos ahora tiene algo toscano. Recuerdo una revista que hablaba de eso, con mucho olivo, muchas colinas y es muy lindo. Y cuando el clima ayuda, es mejor aún.
Recuerdo que hace unos cinco años usted prefería hablar de un cambio de época, más que de una época de cambios. Y observando la realidad y los acontecimientos a nivel global, parece confirmarse aquel pronóstico y exhibirse desafíos muy potentes
Y que van a durar mucho tiempo. Yo creo que este proceso de cambio está en gestación y está entrando en todos los frentes. Y en el frente más importante que es el tecnológico en este caso, y que nos asombra todos los días. Estuve hablando con un amigo experto en estos temas y con especial interés en los asuntos de la Inteligencia Artificial. ¡Da un poco de miedo! (se ríe). Pero además todos los cambios que se están dando en la política, en las tensiones entre estas potencias que están virtualmente enfrentadas. Y yo recordaba el otro día a dos instituciones que prácticamente han desaparecido, uno es el Consejo de Seguridad de la ONU que se había inventado para mantener la paz y la seguridad internacionales…hoy uno no sabe ni adonde queda. Y lo otro es todo el tema del comercio exterior, la apertura, aquello que nació en Punta del Este como la Ronda Uruguay del Gatt. Todo aquello está siendo postergado, y muy probablemente por otros intereses.
Un panorama difícil, donde hay varios temas centrales al mismo tiempo. ¿Cómo pararse ante la diversidad y la complejidad de los problemas? Y sobre todo, qué hacer aquí en Uruguay, para navegar este tiempo?
Yo creo que hay que tratar de mantener lo que tenemos nosotros, que es la tranquilidad, la paz, los partidos políticos actuando. Y sobre todo mantener la confianza de la gente en las instituciones y en la democracia. Yo creo que eso hay que mantenerlo porque hoy, le digo convencido, es una excepción.
Imagino que habrá sentido mucho orgullo por esa foto del Presidente Lacalle Pou, acompañado por los ex presidentes Sanguinetti y Mujica…(interrumpe)
Sentí un enorme orgullo y una gran alegría…claro…
“Hay que mantener la confianza de la gente en las instituciones y en la democracia”
Y al regreso Mujica dijo que el gesto colabora pero no resuelve el problema interno, y que teme que el clima se vaya crispando al punto de llegar a la realidad de grieta argentina, por lo cual llama a moderar los cruces . Porque la construcción de la democracia es un acto de responsabilidad a diario, además
Y colectivo
Y colectivo…
Todo el mundo es responsable..
Así es. ¿No ve allí fisuras inquietantes?
Son actitudes que a veces se llevan adelante por las circunstancias, por temas de la economía o de la competencia política…pero en Uruguay la democracia es sólida. Yo mencionaba el otro día que cuando uno explica en el exterior que un gobierno de izquierda que tenía adentro a todos los partidos de izquierda, comunistas, socialistas, etcétera, recibió el gobierno de un partido que no era de izquierda, gobernó quince años y lo entregó. (Se inclina, mira hacia arriba y hace un gesto de brazos abiertos) ¡Eso es fantástico! En América Latina no se reproducen tan fácil. Entonces yo creo que aquí nuestra costumbre, ese estilo de vida, forma parte de la ciudadanía. Así nacimos para crearlo y esto hay que preservarlo. Yo tengo la impresión de que es un activo que el país tiene y que de alguna forma hay que defenderlo. Un activo muy valioso.
Un activo valioso, muchas veces esos activos nacionales se vieron o se ven comprometidos. Estamos ante un intento de reforma educativa, de transformación como se la llama desde el gobierno. ¿Qué expectativas tiene?
Yo creo que el tema educativo es un tema absolutamente fundamental, y más aún en el mundo en que estamos. Hay que preparar a la gente para estas nuevas realidades. ¿Esta reforma vendrá? Suponemos que sí, pero estará seguida por otra dentro de 10 años. Al ritmo con el que están cambiando las cosas no hay nadie que pueda imaginar una reforma para dentro de 30 años. ¡Yo que sé que va a pasar en 30 años, yo que sé! Es fundamental preparar a la gente para vivir en este mundo que tenemos e intentar visualizar el que podemos tener. Es obvio que hay discusiones, pero lo importante es poner en marcha un proceso que permita, desde la niñez, la preparación para un mundo en cambio.
Y que la política educativa pueda trascender a los gobiernos, parece ser el otro desafío
Absolutamente. ¡Claro! Es un tema de la sociedad en su conjunto. Nosotros precisamos preparar a ese niño para el mundo que ya estamos viviendo y que puede tomar siempre otro rumbo.
Hay otras decisiones que trascienden a los periodos de gobierno y tienen que ver con la política exterior, la inserción internacional, la ponderación de aspectos económicos y políticos antes de dar esos pasos. ¿Qué rumbo sería hoy el más sensato en esa materia?
Yo creo que lo primero de todo es tener nuestra completa adhesión al multilateralismo, al diálogo, a Naciones Unidas, a los principios con los que partió este periodo brillante del 45 para acá. Hay que reconocer que fue un periodo muy brillante. Y lo segundo es mantener el único instrumento que tenemos nosotros que es el diálogo y la negociación. Yo por ejemplo creo que tenemos que entrar, desde luego, al mundo. La penetración al mundo está muy bien, pero no nos olvidemos del barrio. Porque El Barrio es lo que está ahí, nos conocemos, sabemos quienes somos, lo que podemos hacer y lo que no podemos hacer. En el mundo que viene que va a estar tan disperso por tantas cosas, mantener el contacto con el mundo, atentos a lo que ese mundo nos ofrece; pero al mismo tiempo hay que fortalecer el barrio, con nuestras diferencias y todo lo demás, el barrio es donde estamos y de donde venimos.
Usted siempre ha tenido una vocación de mirar más allá de la coyuntura, mirar largo, promovió extraordinarios ejercicios de prospectiva con una institucionalidad que nadie olvida como la CIDE (Comisión de Inversiones y Desarrollo Económico) de los´60. Aquello era un llamado a dejar de lado la improvisación y planificar a mediano y largo plazo. ¿Ve que esa mirada esté en la agenda política hoy? ¿Es suficiente lo que pueda hacer la Comisión de Futuros en el Parlamento, por ejemplo?
Yo creo que el país ha venido ensayando a lo largo del tiempo, distintos tipos de apoyos al desarrollo. Recuerdo cuando hace ya muchos años la ganadería era la base económica muy importante -y lo sigue siendo- . Pero también recuerdo cuando comenzaron los esfuerzos industrializadores, que fue tan importante. Pero después comenzó la entrada suave a los servicios. Y hoy en día los servicios, que es el resultado de nuestra gente, de su formación y de su capacidad para colocar eso en el exterior, es un rubro creciente. ¡El país está brindando servicios a todas partes del mundo, y eso lo hizo la gente con una valijita recorriendo países! Bueno, ese es un recurso muy importante. Por eso, insisto. Nosotros tenemos que aprender a mantener el diálogo, convencer más que vencer y tratar, en lo posible, de convivir en un mundo cada vez más complicado