Congresistas, ediles y gobernadores del PT dicen estar descorazonados por las denuncias de que el partido dispuso de fondos ilegales para financiar campañas y comprar apoyos en el Congreso.
Congresistas, ediles y gobernadores del PT dicen estar descorazonados por las denuncias de que el partido dispuso de fondos ilegales para financiar campañas y comprar apoyos en el Congreso.
También se informó que el PT habría pagado 4,3 millones de dólares al cambio de este domingo para tener el apoyo del pequeño Partido Liberal y postular al acaudalado empresario José Alencar como compañero de fórmula de Lula.
Las denuncias que comenzaron en junio ya provocaron varias renuncias en la conducción del PT, entre ellas la de su presidente, José Genoino, quien, envuelto en el escándalo, abandonó ese cargo y su escaño en el Congreso.
"En el poder, el PT procuró hacer la política que otros hacían. No teníamos el derecho de hacer eso", dijo Jorge Viana, gobernador de Acre, quien señaló que el partido incurrió en prácticas que históricamente censuró.
Dirceu está en la mira por ser desde los 90 el principal operador político de Lula y del partido. Aisló a las corrientes internas que se oponían a moderar el discurso del PT y es el arquitecto de las alianzas que en 2002 permitieron conquistar el poder.
Para explicar la crisis, Tarso Genro, presidente interino del PT, dijo que desde que llegó al poder, el partido tuvo "un comportamiento arrogante" y se convirtió "prácticamente en una extensión del gobierno".
Aunque se mantiene fiel, le exige que modifique la política económica.
La nueva presidencia del PT será escogida el mes próximo y Genro, ex ministro de Educación de Lula, es uno de los candidatos.
Una veintena de legisladores decidió inmediatamente apartarse de la dirección del partido.
El senador Aloizio Mercadante, líder del gobierno en el Congreso, exigió, emocionado, medidas severas. De no ser así "yo estoy fuera", dijo Mercadante uno de los principales dirigentes del PT.
(AFP)