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Este miércoles el Parlamento español ratificó el primer plan de austeridad y el aumento de impuestos impulsados por el nuevo gobierno del Partido Popular (PP), en un intento por combatir el déficit y ahorrar US$ 11.500 millones de las cuentas públicas.

El decreto de medidas urgentes, anunciado hace dos semanas, fue aprobado por 197 diputados de los 350 que componen el Congreso de los Diputados. La cámara es controlada por el PP con mayoría absoluta, tras obtener 185 escaños en las elecciones del 20 de noviembre.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, dijo que el plan es duro pero necesario. Culpó además a la mala gestión del anterior gobierno socialista de la herencia económica recibida.

“La economía está parada, estamos a la puertas de una recesión y las cuentas están desequilibradas como consecuencia, entre otras cosas, de las pésimas decisiones adoptadas por el anterior ejecutivo. Se requería una respuesta contundente para una situación difícil", agregó.

Las primeras medidas económicas con Mariano Rajoy en la presidencia contemplan la congelación del sueldo de funcionarios, la subida del impuesto de bienes e inmuebles y una subida progresiva del impuesto sobre la renta. Esta subida será de entre un 0,75% y un 7%, en función de los ingresos, y el PP espera que le permita recaudar casi US$ 8.000 millones adicionales.

España trata de superar una crisis de deuda, que le ha convertido en candidato a recibir un rescate financiero similar al que la Unión Europea tuvo que poner en marcha para Grecia, Irlanda y Portugal.

El país ibérico abandonó en 2010 casi dos años de profunda recesión, que se vio agudizada por la crisis internacional y el colapso de su sector inmobiliario. Las malas perspectivas y un desempleo del 21,5% están a punto de devolver la economía española a otra recesión, según las predicciones de varios organismos internacionales.

Montoro acusó al anterior gobierno socialista de haber ocultado cifras que demostraban que el país cerraría el año con un déficit del 8% y no del 6% como se dijo en un primer momento.

El responsable de Hacienda señaló que la desviación de dos puntos porcentuales supone "un agujero negro" de 24.500 millones de dólares. No obstante, el propio Rajoy admitió recientemente que los gobiernos autonómicos, la mayoría de ellos gobernados por el PP, fueron responsables del 75% de esta desviación.

España se comprometió con la Unión Europea a cerrar 2012 con un déficit del 4,4%.
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Economía y Empresas

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