El consumo privado, uno de los motores que empujó con más fuerza uno de los ciclos de mayor dinamismo de la economía uruguaya en varias décadas, se enfrió más rápido de lo previsto en el segundo trimestre al exhibir una caída interanual de 1,1%.
Esperan que el consumo vuelva a crecer, pero menos que el PIB
El pesimismo lleva a una mayor cautela; la suba del dólar y señales en el mercado laboral, le ponen paños fríos al motor de la economía uruguaya de los últimos tiempos