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Mientras tanto, la oficina del FBI en Washington continuará investigando su presunta participación en el narcotráfico internacional.

El antecedente judicial

Hace dos años, Coronel asistió casi cada día al histórico juicio de tres meses de su esposo en Nueva York, mirando y sonriendo a su marido, entonces de 62 años, desde el banco del público. 

Las autoridades no dejaron que esta joven visitara al "Chapo" o hablara con él por teléfono. Tampoco pudo tocarlo en el juicio.

Durante el proceso, hubo momentos en que Coronel fue presentada al público como cómplice de su marido en negocios y en una de sus fugas de prisión.

Un testigo cooperante que fue mano derecha del exjefe del cartel de Sinaloa contó que en 2014 y 2015, cuando el "Chapo" estaba en la cárcel de Altiplano en México, pasaba mensajes a través de Coronel —que lo visitaba en la prisión— a sus cómplices para planificar su fuga a través de un túnel de 1,5 km de largo que llegaba hasta la ducha de su celda.

En otro momento del juicio, la acusación difundió una llamada telefónica interceptada entre Coronel y el "Chapo", en el que esta le pasa el teléfono a su padre, también narcotraficante. Guzmán entonces aconseja a su suegro sobre un cruce de drogas por la frontera con Estados Unidos.

"Mi nombre fue varias veces mencionado y expuesto en duda", admitió Coronel hace dos años, al culminar el juicio. "De eso solo puedo decir que no tengo nada de qué avergonzarme. No soy perfecta, pero me considero un buen ser humano que nunca ha lastimado a nadie intencionalmente", afirmó.

 

 

 

 

Temas:

Chapo Guzman Narcotraficante fuga de prisión

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