ver más

El cine hollywoodense dejó de ser ese preciado firmamento al que los aspirantes a estrellas quieren llegar. Bien atrás quedó el tiempo en el que la televisión era sinónimo de rebajar el caché como actor, o desprestigiar una firma como director. De hecho, cada vez es más común ver a actores y actrices consagrados en el séptimo arte dispuestos a aceptar guiones para producciones de series para televisión que a su vez tienden a estar avaladas por grandes nombres.

Así el debut de estrellas como Dustin Hoffman, regresos como el de Nick Nolte y Sam Neill y las producciones con el sello de Spielberg, The River y Smash, previstas para este año no hacen más que consolidar una tendencia al alza.

El próximo 29 de enero se estrenará en Estados Unidos la serie Luck, en la que Hoffman interpreta a Ace Bernestein, un mafioso que tras completar una sentencia de tres años en una prisión federal, se interesa en las carreras de caballos. En ella, Nolte (Warrior) encarna a un veterano entrenador de caballos que está dispuesto a quebrar algunos de sus ideales con tal de hacer la diferencia.

Sin dudas el reparto de Luck es uno de los mejores de la TV actual, pero además cuenta con la producción ejecutiva y la dirección de Michael Mann (Collateral).

El lunes pasado llegó a las pantallas estadounidenses y se estrenará el próximo lunes en Uruguay la serie Alcatraz, bajo la producción ejecutiva de JJ Abrams (Super 8, Fringe y Lost), que consiguió reunir a casi 10 millones de espectadores en su primera emisión.

La nueva serie, que gira en torno a un equipo especial del FBI que debe capturar a un grupo de prisioneros y guardias de Alcatraz desaparecidos hace 30 años, supuso el regreso a la pantalla chica de Sam Neill (Jurassic Park), que encabeza el reparto con figuras como Sarah Jones y Jorge García (Lost).

Otra estrella de Hollywood que pasó a la pantalla chica es Madeleine Stowe (El último mohicano), que protagoniza la nueva serie de Fox Revenge, una historia de venganza personal ambientada en los Hamptons de Nueva York que se estrenó el pasado 11 de enero.

El actor Josh Lucas ( Una mente brillante y Poseidón) también se verá por televisión cuando se estrene The Firm, la serie inspirada en la famosa novela de John Grisham.

Robert De Niro aterrizará esta temporada en la pequeña pantalla con The 2-2, un drama policial centrado en unos inexpertos policías de Nueva York que aprenden a conciliar su trabajo con sus vidas personales.

Además de haber aportado la idea original, De Niro figura como productor ejecutivo, en tanto en el reparto aparecen Leelee Sobieski (Juana de Arco) y Adam Goldberg (The Unusuals).

En materia de comedias, también llegará House of Lies, con un Don Cheadle (Hotel Rwanda y Crash) que liderará a un equipo de asesores corporativos.

Pero sin duda el regreso que más expectativas generará este año será el de Charlie Sheen, el defenestrado rey de la comedia televisiva en EEUU que, tras su polémico despido en Dos hombres y medio, volverá, previsiblemente a mediados de años, con Anger Management, que se basa en la película protagonizada en 2003 por Jack Nicholson y Adam Sandler.

Pero no solo 2012 importó varias estrellas desde Hollywood. El 2011 también dejó ver a varias estrellas probando suerte en producciones para televisión. El caso más llamativo fue el de Kate Winslet, que debutó con un Emmy en la miniserie Mildred Pierce, donde interpretaba a una mujer abandonada por su marido en la época de la Gran Depresión en Los Ángeles.

Steve Buscemi, el actor de películas como Fargo o El gran pez, triunfó en el drama de época Boardwalk Empire con su papel de Nucky Thompson que se vió por HBO.

En tanto, Ashton Kutcher fue el que más perdió con su apuesta por la “caja tonta”, Tras sustituir a Charlie Sheen en Dos hombres y medio, en la novena temporada, la serie perdió cerca de 13 millones de espectadores.
Seguí leyendo