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La crisis que atraviesa el Consejo Directivo Central (Codicen) por la implementación del programa Promejora tiene una sencilla y rápida solución: la destitución de los consejeros de Secundaria. Así lo señalaron a El Observador dos ex presidentes del Codicen, quienes cuestionaron los alcances de la autonomía.

La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) está sumida en una profunda crisis desde que el Consejo de Educación Secundaria (CES) resolvió, este lunes, rechazar el programa Promejora, aprobado por el Codicen. Las autoridades de Secundaria rechazan el programa porque no comparten “las orientaciones generales del proyecto, ni la estrategia de implementación del mismo”, consignaron en un comunicado.

Promejora es un proyecto impulsado por Daniel Corbo, único representante de la oposición en el Codicen, que está previsto entre en vigor en 2012 para una veintena de centros educativos seleccionados por el organismo. El programa ya fue aprobado por las autoridades del Codicen por considerar que beneficia a la autonomía de los centros de enseñanza, pero recibió el rechazo de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes) y del CES, conformado por la presidenta Pilar Ubilla y los consejeros Fernando Tomeo y Daniel Guasco.

El nacionalista Juan Gabito Zóboli, presidente del Codicen durante el gobierno de Luis Alberto Lacalle (1990 – 1995), señaló a El Observador que desde el punto de vista jurídico, “no hay duda de que el CES está sujeto a la jerarquía del Codicen y, por lo tanto, éste puede dictar las directivas que le parezca y sancionar al CES, si se aparta de ellas”.

Por esta razón, dijo que “el problema jurídicamente no existe”, ya que “tiene una solución muy fácil que es que el Codicen destituya a los consejeros de Secundaria y se acabó”.

El semanario Búsqueda informó que para remover a los miembros de los consejos se necesitan cuatro de los cinco votos en el Codicen. El semanario publicó que estarían a favor de la remoción de Ubilla y Tomeo, el presidente del Codicen José Seoane, y los consejeros Corbo y Teresita Capurro, representante de los trabajadores. Sin embargo, estarían en contra Nora Castro –designada por el oficialismo- y Néstor Pereira, electo por los trabajadores. Además, de estar los votos en el Codicen sólo se podría remover a Ubilla y Tomeo –por haber sido designados por el Poder Ejecutivo con venia del Senado- pero no a Guasco ya que fue electo por los trabajadores y podría ser relevado en caso de ineptitud manifiesta, dolo o por realizar declaraciones político-partidarias.

Otro ex presidente del Codicen, quien prefirió mantener el anonimato coincidió con Gabito. “Ante un caso así, el Codicen lo que tiene que hacer es destituirlos (a los consejeros de Secundaria). Cesar el mandato por discrepancias y por no acatar la disposición de la autoridad y nombrar a otros”, remarcó.

El CES “no tiene autonomía de ninguna manera porque es un consejo subordinado (organismo desconcentrado)” como Primara y UTU, que depende del Codicen, que es quien designa a sus miembros. “Ese Codicen puede intervenir y separar en cualquier momento de su cargo a los integrantes de los consejos subordinados”, aclaró.

Diferente es la situación del Codicen, donde su integración la decide el Poder Ejecutivo y necesita las venias del Senado con más del 50% de los votos. “Por eso la autoridad legítima es del Codicen”, señaló el ex jerarca, quien puso como ejemplo el funcionamiento del Poder Ejecutivo. “Está el presidente de la República y los ministros, que dependen del presidente. Por eso si un ministro le dice al presidente: 'Yo no estoy de acuerdo o usted tiene que hacer lo que yo digo', el presidente lo destituye y pasa línea. Acá es lo mismo”, acotó.

El ex presidente del Codicen fue más allá y señaló que todo este “lío viene del disparate de ley (de Educación) de (Tabaré) Vázquez, que estableció que tiene (en los organismos desconcentrados) que haber un consejero electo” por los gremios. Este es el problema”, apuntó.

Cuando interfiere la política
Por su parte, Gabito hizo referencia a otro problema que enfrenta el Codicen y que según declaró tiene una “larga tradición perniciosa”, que es que a la hora de “poner sobre la mesa los nombres del equipo de la enseñanza, todos provienen de la misma fuente política”. Esto lleva a que muchas veces los consejeros de los organismos desconcentrados “no se sientan nombrados o pasibles de ser destituidos por el Codicen, sino que se sienten nombrados por el presidente de la República o por el Poder Ejecutivo (…) y pueden sentir que tienen igual o más apoyo que un consejero del Codicen”.

El ex presidente del Codicen aclaró que esto no es algo de ahora, sino que también se daba antes. “Pasó en otras administraciones, aunque puede ser que esté más exacerbado ahora”, declaró.

A modo de ejemplo, manifestó que durante su mandato el Codicen por unanimidad destituyó a dos consejeros de Primaria, entre ellos a la presidenta, Tula Bardier, y a Luis Alberto Casavalle, ambos del Partido Nacional, por “problemas y errores en la gestión que hacían que Primaria no funcionara como debía”. También se destituyó al consejero de UTU, Álvaro Bustos, del Partido Colorado, porque “se oponía a un plan de renovación de la enseñanza técnica en conjunto con el BID”.

“Quiere decir que a mí, por lo menos, cuando me tocó actuar no me dolieron prendas para hacer las recomendaciones del caso. Pero esos son criterios de cada persona, de cada equipo y de cada momento histórico”.

Los consejeros Ubilla y Tomeo pertenecen al MPP y tienen el respaldo del sector y de la Fenapes, quienes también rechazan Promejora. El plan busca que los liceos que participen tengan una extensión del horario pedagógico y cumplan con algunas obligaciones, como someterse a una evaluación interna como externa.

Por su parte, Luis Yarzábal, ex presidente del Codicen durante el período de Tabaré Vázquez, prefirió no hacer declaraciones por considerar que “cualquier opinión puede desequilibrar la situación y entorpecer las negociaciones. La cosa está muy tensa”, advirtió a El Observador.
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