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Como dice el presidente Mujica, a algunas empresas se les va la marca. Pero en general, no es así”, indicó durante un conferencia Enrique Radmilovich, socio responsable del departamento laboral y de recursos humanos del estudio jurídico Hughes & Hughes, para quien en Uruguay “la percepción es que es más fácil construir una nave para ir a Marte que despedir a un trabajador”. En ese marco, brindó un análisis sobre la potestad disciplinaria de las firmas y la fuerza de los sindicatos a la hora de presionar para que no se eche a un empleado. Radmilovich aconsejó llevar expedientes de las sanciones aplicadas al personal para dar sustento a los despidos.

El abogado indicó que en el país no ha habido cambios en la jurisprudencia, la que reconoce al empleador el derecho a despedir libremente, sin obligación de dar causa para hacerlo. “Es un derecho, no necesito que un sindicato me reconozca esto. Ese es un error”, aseguró. En cambio, en los hechos se da otra cosa.

Radmilovich aseveró que en el derecho solo se contempla un caso de estabilidad laboral absoluta, que es el despido antisindical. De probarse, el despido se declara nulo y el trabajador debe ser reintegrado al empleo. El socio de Hughes & Hughes dijo que es corriente que los sindicatos apelen a esa figura para defender a un trabajador y en especial a un afiliado. “Los sindicatos atacan los despidos, está en su naturaleza. La máxima sindical es rechazar el despido, sobre todo si el trabajador está sindicalizado y más aun si tiene un puesto en el sindicato”, afirmó. Suelen presentarse ante la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra) y reclaman por las razones del despido, no acuden a la Justicia, que debería ser el lugar natural para dirimir estos asuntos, continuó Radmilovich.

“Estamos en un mundo de hecho y no de derecho. Teniendo los sindicatos un instrumento de foro sindical, en vez de accionar la vía judicial, se presentan a la Dinatra y aseguran que el trabajador fue despedido por razones sindicales”, dijo.

En este sentido, brindó consejos de “cómo jugar ese partido en la Dinatra. Para ejercer la potestad disciplinaria” es recomendable “documentar” las sanciones a los trabajadores. “El legajo sirve para demostrar en el mundo de los hechos que la causa de despido estaba justificada”, enfatizó Radmilovich. “Si el sindicato no acepta todas las sanciones que se exhiben, la empresa debe plantar bandera y defender su postura. Si no lo hace, estará cediendo parte de su libertad”, concluyó.

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