ver más
El gobierno uruguayo debe tener una postura "muy flexible" ante las empresas petroleras que están explorando en Uruguay ante la crisis que vive el sector, debido a la abrupta caída que sufrió el crudo a fines de 2014, recomendó el experto Andrés Tierno en una conferencia realizada ayer por el estudio Posadas, Posadas y Vecino.

El ingeniero, presidente del Comité Nacional Uruguayo del Consejo Mundial de Petróleo, subrayó que en el país existen contratos que tienen compromisos de entrar en la segunda fase en tiempos muy cortos y que proponer una postura rígida "no es inteligente". "Hay que sacarle el componente político de demostrar rigidez para la barra y no flexibilidad para el negocio", señaló el especialista, que explicó que debe posponerse la Ronda Uruguay III, para licitar la búsqueda de petróleo en otros lugares del país –la misma todavía no tiene cronograma fijo y se encuentra a la espera de que el crudo retome su alza–.

En referencia a esto, ANCAP informó en abril que daría más tiempo a las empresas que realizan exploraciones en Uruguay, según dijo a la prensa en aquel entonces el director de Producción y Explotación de ANCAP, Héctor de Santa Ana. Desde el ente se envió una señal a las multinacionales, diciendo que estudiará la prolongación de los contratos.

Las empresas que integran la Ronda Uruguay II deben comenzar con su segunda fase en octubre, etapa en la que deben realizar al menos un pozo exploratorio. Esto implica grandes gastos y por ende la posibilidad de que las empresas decidan no enfrentarlos e irse, como sucedió en otros países. Ese es un riesgo especialmente en las perforaciones offshore donde es más cara la prospección. Las perforaciones tierra adentro se entiende que pueden dar renta con el precio del Brent un poco por encima de US$ 60, como se ubicaba ayer.

En referencia a las perspectivas del precio global, Tierno se basó en un modelo de pronóstico de precios del crudo realizado por la Agencia de Información de Energía de EEUU, e informó que de acuerdo a la misma, al cierre de 2016 llegará a US$ 75 y a fines de 2017 regresará a US$ 100.

Con respecto al impacto del crudo en los precios locales de nafta, dijo que "no va a haber alivio", pero que no será tan malo como si todavía el barril costara US$ 100. Frente a estas perspectivas, el especialista señaló que en sus portafolios de inversión "mucha gente está poniendo un porcentaje en el mercado petrolero". Aclaró que al mercado de futuros no le da valor para instrumentos con un plazo mayor a dos o tres años. Detalló además que las acciones de las empresas petroleras se están valorizando.

Mejor calidad de crudo

El ingeniero señaló que Uruguay alivianó la densidad del crudo que necesita porque está desapareciendo el consumo de combustibles residuales en empresas como UTE y también para la fabricación de cemento portland. Entonces, como el país, consideró, no tiene capacidad de conversión para seguir comprando el mismo tipo de crudo, se verá forzado a adquirir uno de mejor calidad que, por ende, es más caro.
Temas:

petróleo Ancap UTE

Seguí leyendo