ver más

El joven tetraplégico francés Vincent Humbert murió hoy en un hospital del norte de Francia, después de que su madre, Marie, intentó hace dos días poner fin a su calvario, como él le había pedido.

La madre había introducido el miércoles un barbitúrico tóxico comprado en Suiza en el suero que alimentaba a su hijo en su lecho del hospital, donde yacía desde que hace tres años sufrió un grave accidente de automóvil.

El caso del tetraplégico de 22 años, casi ciego y mudo, conmovió a la opinión pública cuando el pasado mes diciembre escribió una carta al presidente francés, Jacques Chirac, pidiéndole que le permitiera morir, para acabar con su sufrimiento moral y físico.

"El equipo médico que lo ha acompañado durante tres años tomó esta decisión colectiva y difícil con toda independencia", según el comunicado de los médicos, que precisaron que al tomar la decisión tuvieron en cuenta el "cuadro clínico, la evolución y los deseos" del paciente.

(EFE)

Seguí leyendo