La sentencia de la Suprema Corte de Justicia que rechazó el recurso de lesión de autonomía de las intendencias de Colonia y San José, coloca al gobierno en posición de llevar a las intendencias a negociar por una patente única nacional, como propuso el presidente José Mujica.
De todos modos, para lograr una patente única, con un precio menor al que se paga hoy, el Poder Ejecutivo deberá volcar más recursos que los US$ 12 millones previstos.
Mujica comunicó que está dispuesto a destinar fondos para aquellas intendencias que pierdan dinero. Es el caso de Colonia y Flores, que hoy ofrecen los valores más bajos para cautivar contribuyentes de otros departamentos.
En un fallo muy discutido, que salió por tres votos contra dos, la Suprema Corte rechazó el recurso de lesión de autonomía.
El intendente de Colonia, Walter Zimmer, dijo a El Observador que se comprometió con Mujica a negociar e intentar lograr un acuerdo para bajar la patente y actuará en consecuencia.
El próximo 15 de abril el Congreso de Intendentes comunicará los avances de la negociación que se viene llevando a cabo.
El gobierno central trata de limar asperezas entre los intendentes que no ven con buenos ojos el subsidio a las intendencias de Colonia y Flores, a las que acusan de desconocer acuerdos anteriores y bajar los precios para aumentar los empadronamientos.
Zimmer evaluó que el fallo de la Corte perjudica en definitiva al contribuyente porque no si no se logra bajar el precio de la patente es éste el que “paga los platos rotos”.
El jefe comunal dijo que respeta el fallo de la Suprema Corte de Justicia, que es inapelable, pero aclaró que perdieron por tres votos a dos, y eso es “muy importante”. “Dos ministros nos dieron la razón”, subrayó.
Por su parte, el intendente de San José, José Carlos Falero, dijo que desea analizar el fallo de la Corte en profundidad, pero adelantó su opinión de que la ley de patente única deberá reformarse para “habilitar a que los ciudadanos puedan empadronar su vehículo donde deseen, más allá de que el tributo sea unificado”. Falero dijo que “es una cuestión de libertad de opción”,