Falta de agua en tajamares obliga a dejar potreros abiertos o clausurarlos
Este sábado, después de 90 días sin llover, se registraron 14 milímetros en Treinta y Tres
La falta de agua en los tajamares obliga a los productores a dejar abiertos los potreros para que el ganado vaya a beber a otro lado, o directamente se clausuran. “La situación es bastante complicada”, reconoció el criador ganadero Omar Etorena, del departamento de Treinta y Tres.
El productor informó a El Observador que el sábado llovieron 14 milímetros y hacía 90 días que no se registraban precipitaciones. Por supuesto el registro fue muy insuficiente, sin embargo el estado de las aguadas en la zona es bastante bueno, ya que esos campos son quebradizos y las cañadas circulan bien.
Indicó que hay pasto pero que es de muy mala calidad. Se pasó de una oferta forrajera abundante hasta enero, cuando hubo un importante nivel de lluvias, y luego dejó de llover, lo que impidió el rebrote de las pasturas. “Hay fibra corta y amarilla, de mala calidad”, explicó.
Comentó que en el establecimientos se hicieron fardos que estiman serán muy útiles en los próximos meses, además se está pensando en racionar las categorías menores como las terneras de recría.
Etorena indicó que las cargas de su establecimiento están siendo bien administradas. Todos los terneros se venden en esta época del año y parte de las hembras queda en el rodeo. “No pensamos vender nada por sobrecarga, porque las cargas se estabilizan con la venta de producción de otoño”, explicó.