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Dedicar horas y horas a escuchar a los clientes e investigar sus necesidades y las del mercado. No se trata solo de dar un servicio y cobrar, sino de buscar sinergias, actuar como un verdadero socio estratégico y tratar de ir más allá. Esa es la explicación que encuentra el gerente comercial de Farmared-Logired, Gustavo Cesio, para el vertiginoso crecimiento de la empresa de servicios logísticos y ambientales en los últimos años. Y esto también es lo que está detrás de sus últimas movidas y desarrollos: el centro logístico que levanta muy cerca de ruta 101, la entrega personalizada y el shopping virtual Buenísimo (ver recuadro). Todo esto lo ha llevado a posicionarse como uno de los principales operadores logísticos del país.
La diversificación lograda es impactante: nació hace 17 años con la marca Farmared y el 100% del negocio dedicado a la logística farmacéutica. Hoy solo 30% de la facturación responde a lo farmacéutico y se ha logrado un crecimiento exponencial en la parte de consumo, que ocupa el 50%. La marca Logired fue creada para los servicios inherentes a consumo y otras unidades como ambiental (6%), cosméticos (6%), dispositivos (3%) y ambiental (2%), entre otros. “Todo el know how de la parte farmacéutica volcado al consumo hizo que nuestro nivel de trabajo y servicio fuera muy bueno y eso atrajo muchas empresas”, señaló Cesio.

Un traje a medida
El crecimiento llevó a que la empresa se planteara una mejora en infraestructura y decidiera construir un centro logístico de primer nivel. Para ello en 2011 se compró un predio en Canelones, ubicado en Camino de los Aromos, a 200 metros de la ruta 1 (kilómetro 25,500). La jefe de proyecto, María Fernanda Liston, explicó que la oferta edilicia existente en el mercado no los conformaba y se optó por construir un “traje a medida”. “Necesitábamos mejorar ediliciamente y queríamos salir de la estandarización; generar una construcción sustentable. Conocemos nuestro negocio, ¿qué mejor que nosotros para armar de cero un local que se adapte a lo que necesitamos?”, comentó.

El centro logístico Julio Galbarini cuenta con dos módulos. El primero –que ya fue construido y está operativo– es de 5.300 metros cuadrados y está destinado al rubro consumo. En agosto está previsto que comiencen las obras del segundo módulo que será para especialidades farmacéuticas y afines, así como edificios para la Unidad de valor agregado (acondicionamiento secundario de productos), y oficinas; totalizando unos 6.000 metros cuadrados a edificar.

Los ejecutivos se excusaron de brindar cifras, pero subrayaron que la inversión es nacional en su totalidad. Además del centro logístico cuentan con plantas en Camino Carrasco, Barros Arana y Camino Oncativo.

Trabajar en el detalle
Otro desarrollo que ha diferenciado a la empresa es el de la personalización.
“Hay un mercado que es un mix entre la parte farmacéutica y de consumo, todo lo que son dietas y tratamientos que el usuario final necesita a determinada hora y lugar. Hemos desarrollado ese servicio. Cada vez más vienen empresas con exigencias del servicio puerta a puerta y muy personalizado”, explicó Cesio.

Un mix exitoso
Según Cesio, a veces llama la atención que con tan solo 130 empleados puedan manejar tanto volumen y metros cuadrados.
“Es un mix de mucha planificación y excelentes profesionales. Todos estos logros no se hubieran dado si no tuviéramos un buen equipo. A veces a los clientes nuevos les falta tener una contraparte que los entienda. Tenemos una estructura de trabajo muy sólida que respalda”, apuntó.
Fue el primer operador que pagó el laudo farmacéutico (casi el doble de operador logístico), lo que le permitió contratar mano de obra calificada.

Cesio recordó que también se ha invertido mucho en tecnología, lo que permite controles y trazabilidad. A través de la web, los clientes tienen control de su mercadería “en forma transparente y absoluta” tanto en las plantas como en la calle.
“Eso no es menor. La información es de ellos”, concluyó. l

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