ver más

Federer enfrentará en la final el domingo al ganador entre el francés Gael Monfils y el español Rafael Nadal, número dos del mundo e inquebrantable en canchas de arcilla.

El mejor tenista del mundo tuvo problemas para acertar sus tiros pero recuperó la puntería justo a tiempo a mitad del tercer set.

Federer ratificó que la arcilla no es su mejor superficie, a diferencia de Nalbandian, que se movió con mayor facilidad en este tipo de cancha.

El octavo punto del primer set fue el decisivo, cuando Federer le quebró el servicio al sudamericano y quedó 5-3. Cuando estaba 40-30 a su favor, Nalbandian perdió una fácil pelota cerca de la red que le impidió adjudicarse el punto, y finalmente cayó 6-3 en 37 minutos.

Ambos intercambiaron quiebres de saque en el último parcial, pero Federer se apoderó del desempate con una devolución de revés para colocarse en ventaja de 6-4. El partido terminó cuando un raquetazo del argentino pasó de largo.

(AP)

Seguí leyendo